viernes, noviembre 4
erase una y otra vez, el orate
isla
jueves, octubre 6
Leprechaun
Entienda don juez: no somos testigos de una historia. Usted está hablando con protagonistas. Nuestro objetivo es distinto. Mire. Nadie nos paga sueldo. Ninguna organización internacional nos otorga ayuda. No tenemos previsión ni seguro social o de salud de ningún tipo. No votamos en las elecciones, es decir, no somos cuidadanos. ¿Qué más le digo? Nos causa tanto malestar cualquier uniforme que desconfiamos hasta de los bomberos.
Jaime Casas, Leprechaun
La comedia del infierno y la educación
Hoy en día, en medio de la controversia por la educación.
Marchas por 5 meses, tomas, paros, huelgas de hambre (que algunos olvidan), barricadas, piedrazos, lacrimógenas, lienzos, pintura, carnavales y ansias de libertad.
Hoy en día, abajo se indefine el diálogo.
Un díalogo maltrecho, un diálogo sin proyecciones ni bases sustentables. Argumentos falaces de aquellos que se hacen llamar la clase política que más bien son la clase cosmopolita neoliberal y enriquecida, con el sudor de mis abuelos, mis padres, mis ascendientes y esperemos que no mis descendientes.
Salimos a marchar, a jugar a la marcha entre carabineros subordinados que disfrutan del repliegue en la batalla campal. Agobiados por el sudor interminable y el aire irrespirable. Nos atentadoron infinitas veces con sus gases, su orina y su caca, como si fueramos güater o alcantarilla. Parecía de veras que los zorrillos se cagaban mientras avanzaban a reprimirnos, parecía de veras que el guanaco se meaba en nuestras cabezas...
Y con mis padre y muchos otros no hayamos otro refugio que una iglesia. La casa del señor.
Mientras el cura realizaba la misa, éran miles afuera, en distintos puntos de la capital, que luchaban por no sucumbir ante los pocos modales de las fuerzas especiales que se cagaban en nuestros zapatos. Éramos decenas dentro de la iglesia esperando a que calmara un poco la commoción, porque no se podía ni caminar afuera. Pacos replegados en todas las vías de escape, gases lacrimógenos por los tubos de sus móviles contaminantes y represión, represión, mucha represión.
El cura seguía realizando la misa, a pesar de lo irrespuetuoso de la coyuntura y nosotros tosíamos y lamentábamos los ojos de irritación e interrumpíamos la misa, y el cura cantaba y las señoras también, mientras nosotros tosíamos y mirábamos hacia afuera esperando que esa nube tóxica, se alejara del lugar.
Con mi padre, sacamos fotos durante todo el rato. Hartas, muchas. Pacos indignados, estudiantes corriendo, abuelitos gritando por una mejor educación y todo lo dejamos registrado en una cámara celular.
Hasta que la iglesia se le ocurrió reprimirnos.
Lo que es la vida, las vueltas del destino. Lo que es la suerte, el éxito interrumpido.
Extrañamente, la cámara celular se bloqueó. Intentamos sacar fotos adentro, pero nunca más resultó. Incluso después de salir. Como si Dios y su hijo y quizá hasta la virgen nos hubieran castigado con los lazos de la cruz.
Yo no digo que Dios no exista, pero de que es facho, no lo puedo negar.
Estoy preocupada, después de esto, seguro me voy al infierno.
Y yo que creía en un Jesús anarquista.
miércoles, octubre 5
desierto de luz
Acá en tiempos impares
Reina japonesa ¡dónde estás!
Ella, quiso salir a jugar al patio, a saltar el luche y dibujar con tiza los recuerdos y los girasoles que plasmaron juntas en una banca. Ella y cuando hablo de ella no se a quien me refiero. Estaba escrito en una partitura que no recuerdo pero que sé que resplandece de vez en cuando. No resplandece de brillo, resplandece de sangre. De un destello rojo, de una luz que conmueve a quien lo detenga, a quien lo retrate.
La cuidad y sus esquinas estaban perdidas en un sueño que ella deshacía cada vez que permitía que las pesadillas acobardaran su cabeza. Cuando por las noches intentaba suspender las llamadas telefónicas de Bolaño y perpetuar el sentido de lo humano de un Humberto Maturana callado de frío, que, se impacientaba ante la desfiguración de una poesía en decadencia que no hablaba de muerte ni nombres falsos, que no comentaba ni a Chile ni a sus abrazos, que se hacía llamar Sasha y recobraba los anonimatos de aquel que se cambia el nombre, de aquel que se pierde en un puerto de Valparaíso, ya no hijo de ladrón, ya no hijo de carnicero, ya no hijo, más bien, padre ausente. Permanecían aisladas, las esquinas, pues, en callejones sin salida, en muros sin paredes, baños sin retretes, en imágenes perpetuas pero viciosas de pesadillas y llamadas telefónicas ausentes.
Los árboles y las bancas quedaban encerrados en una acuarela sin agua, porque ella misma aceite le entregaba, la llenaba de parafina y la incendiaba de cosas mártires, de asuntos que brindaron honores sin brindar nada pues para ella no existe el honor de las acciones, porque para ella no existen verdades, ya no cree en nada o no le cree a nada. Prefiere sucumbir ante el tormento de un García Madero sin María, de un Alberto Belano sinrealvisceralismo, sin la pornografía de un feminismo malentendido de las hermanitas sin nombre plasmado en fotografías de un Gastón Acosta sin comedia del arte, sin la velocidad e instantaneidad del futurismo fascista, pues se olvida que es un recuerdo dado por dos y que de a dos se destruye no de a cero, no existimos en superioridad ni en raza.
Ella, mientras tanto, quiso salir a recorrer la pieza vacía, para cantar sílabas, conversar de sucesiones anecdóticas, de murmullos antiguos, de promesas que se desfiguraron en la nada absoluta, anacrónica y disfónica .Pero cuando a ella me refiero no se muy bien de quien estoy hablando. Estaba escrito en una partitura que no recuerdo pero que sé que resplandece de vez en cuando. No resplandece de brillo, resplandece de sangre. De un destello rojo, de una luz que deshace los labios de quien la toque, de quien la brote.
Y su voz sube un poquito de tono. Es más agudo el ángulo que subtiende en las palabras, de ella y de ella. Son dos ella, son doncellas. La reina japonesa se enamoró de la sirena nadadora y salen a recorrer fantasmas en una pieza sin nombre que se olvidó de retratar fenómenos y que dejó en blanco un libro de historias, no porque borró su partitura sino porque quiso convertirse en fantasma, la pieza sin nombre, quiso que se recorrieran despacio, las doncellas amantes, sin hacer ruidos, que se atravesaran intactas, sin hacer nudos en sus pies para que pudieran caminar tranquilas de regreso a la partitura no encontrada y buscarla bajo escombros sin hacerse daño, silenciosas e intactas, las doncellas de la página del libro de historias sin partituras borradas. Talvez, se piensa, que consiguieron hacerse una, que por eso no es posible el desmembramiento.
Porque La sirena nadadora se enamoró de la reina japonesa que perdió los sol menor sostenido en una partitura que ya no recuerdo pero que sé que resplandece de vez en cuando. No resplandece de brillo, resplandece de sangre. De un destello rojo, de una luz que enceguece los ojos de quien la vislumbre, de quien la retrate para constituir una obra de arte.
Pachamama (diseño de alfiles)
Comezón de histeria en la boca
martes, agosto 30
La necedad parió conmigo
domingo, agosto 28
jueves, agosto 4
Sin asunto
Pont mort (El vals)
por fin,
desembarcamos grillos y cantores de jungla
rellenamos el silencio con juguetes color mariposa
otorgamos el placer al sabor multiverso
que tus labios bailábanme sonrojados sobre mi cuerpo
el sabor arándano de tus pasos inquietos
la inseguridad del incomprendido entre familias
familias de duraznos en conserva
o de conservas de frutas
frutas conserveras y chicheras
que curan la sobriedad corrupta.
por fin,
concretamos el desgaste falaz
con precisas sólidas destruimos el barco en el mar
dibujamos rayuelas
rallamos promesas
prometimos grandesas
agrandamos el planeta
que se nos hizo inmeso
y no supimos controlar
entonces desgastamos las manos sudadas
los patines sin ruedas
caimos en éxtasis romántico
de aquellos que pelean
por absurdos complejos
maquiavelicos momentos
del puerto en la entrada de mar
del descuido atormentado y fatal
del barco muerto en la mar
del muerto acongojado de respirar.
ADIÓS! y el silencio expectante
penetra en los ojos del ciego muerto en el puerto falaz
y tus ojos no brillan, david, no brillan
y tus labios no tiriran, david, no se intranquilizan
y tus manos no sangran, amor, tus manos no fraternalizan
mi inseguridad se vuelve locura y tu frialdad armadura
la ternura de los gritos desperanzados
del desgaste inéquivo por el que atraviesas
"no más, no más"
el muerto salta a la mar
y canta con ritmo ajeno una canción
una canción de perversión
que guiñamos con el ojo en una afirmación
solitarios, abatidos, desgastados, pero juntos
en el puerto a arribar.
Podríamos bailar poesía de cancionero de palacio.
Dulces
jueves, julio 7
Próspero
la certeza
cada invierno es más frío para nosotras, no?
Prosperamos como la primavera, hay que esperar unos meses para que la congoja acabe.
Paciencia.
viernes, junio 17
silencio
deshaciendo viviendas de educación en cárceles
de ojos abrumados
los mejores recuerdos de historias
en el mar del cuenta cuentos abrupto
en el que todo el relámpago de juegos se incendia
desprovisto de aldeas humanas
y de palabras e ideas
se esclarece en un claro de luna
que mató al ciego Pájaro en su huida fortuna
fortuna y la rueda
la rueda fortuna
el azar del asado
comiendo cicatrices de pájaros envenenados
de suerte siniestra
en el mejor recuerdo de esos años pasados
que viven en el universo adverso de
cosmopolitas indeseados
moribundos espectros sin nombre
¡allá se alzan los invocados!
en la mediática tribuna de la risa macabra
¡pequeños, moribundos, pequeños!
pequeñas estrellas sin renacer
¡nunca nacidas!
muertas en el velo de la fotografía
de los mejores momentos
los mejores recuerdos
del tormento
de la insignificancia
del moribundo
en el reflejo del espejo vampiro
sin destello
yo vivi tres siglos
y sólo abrí los ojos hace unos años
en que los dieciseis milígramos de epinefrina
convocaron el alma en vuelo
mi nombre es 21 gramos
y duermo en calma en una noche severa.
son los mejores recuerdos
en el secreto de los ojos silencio.
lo bueno de llorar
la sonrisa perpetua de las hojas caídas en primavera
el invierno de las rosas deshonrosas
húmedas como la mejilla pálida
del que llora.
lo bueno de llorar son las amapolas
que plácidas se alojan en los ojos
emitiendo comentarios acérrimos
en las porosas localidades del lenguaje
del que habla.
lo bueno también son las palabras
las que se posan en la sonroja del impaciente clamor
del un espejo universo sin verso
incendiario como el clamor revolucionario
del que lucha.
lo bueno de llorar es que lloro
en la sombra fotofóbica de ésto que no es amor
por ese último beso escondido en el desván
de las imaginaciones apabulladas en lágrimas
del que ama.
lo bueno de llorar es la lágrima
que brota en un secreto de los ojos silencio
perversa e impaciente en inmediatez
catégorico en eternidad unísona de fotograma
del que retrata.
lo bueno también es la indigencia
lo bueno también es la utopía
lo bueno también es la locuacidad
lo bueno también es la inocencia
del que llora.
lo bueno de llorar es que lloramos
en discreta armonía con el viento rey
y la sangre se coagula despacio
esperando sucumbir ante el violento espacio
del que no está llorando.
porque las lágrimas cayeron en rosas
deshonrosas de dulce miel roja
por los que lloramos con lágrimas grises
en el invierno imperante de flores en las manos callosas
que es por lo que lloramos, ahora.
jueves, junio 16
Al unísono
Asunto
viernes, mayo 27
el acedé del silabario
La figura pornográfica de la película romántica
La ventana estaba abierta y los gemidos que proferían giraban en torno a todos los árboles del patio. Danzaban entre melodías agónicas, el dulzor del duelo en primavera, las hojas caídas y las flores en fruto.
Se crispaban, enrollaban, conversaban, talvez follaban, pero talvez no. Talvez él creía que follaban pero ella sólo miraba la ventana. Talvez ella creía que follaban pero él sólo se consentía mirando sus caderas. Talvez ninguno creía nada pero sin duda follaban o eso creían los gemidos que atolondrados descargaban por sus bocas a la luz de la lámpara a medio encender, a medio apagar, a medio abierta por la luz que entraba en la ventana y que divulgaban sus pensamientos orgámiscos mientras estaban recostados uno al lado del otro sin hacer nada.
De pronto el color de los planetas cambió o el celofán se silenció y ella escondida ente las sábanas comenzó a llorar. Ella lloraba o eso creía y él la abrazaba. La miraba con sonrisa hueca y ella con sonrisa apagada. Él la miraba y se reía, porque disfrutaba de su llanto. No porque quisiera verla sufrir sino porque ella solía demostrar en su llanto una mueca simpática en la boca que a él lo hacía reir o burlarse o reirse fuerte o burlar despacio, así como oculto porque ella se enojaba y a él le daba risa, esa risa burlesca que a ella la hacía enojar mucho mucho enojarse con histeria hasta llegar a la miseria. La luna contemplaba la risa en llanto que esta pareja mantenía, casi como un juego de poder. Pero él la abrazaba y le decía al oído "yo no te voy dejar sola, yo no te voy a dejar, nena" eso le decía él, le susurraba, no, le gritaba, porque la burlesca risa no le permitía la empatía y se reía y ella lloraba y se escondía bajo la almohada y los gemidos, por mientras follaban, como histéricos, con las alocadas ganas de terminarlo pronto "yo no te voy a dejar sola" le repetía, le gritaba, le gemía y ella lloraba y lloraba "no te voy a dejar sola, recuérdame, como te llamas? que a veces olvido tu nombre bajo la sábanas. "No te voy a dejar, no, no lo haré, cómo te llamas" y ella lloraba y gritaba y el paraíso follaba y Dios follaba con ellos y árboles se movían como intentando tocarse, como intentar tocarlos, con mesura, con franqueza, con frescura, con violencia, desgarrarles la piel y así todos contra ella, que lloraba y él se reía y miraba la luna como alocado "no te voy a dejar sola, pero deja de llorar que la luna se espanta, cállate y mírame y tócame" y reía y las sombras también y los fantasmas y la luna y la amanecida noche y las pesadillas, las pesadillas, los fantasmas, LAS PESADILLAS! basta basta basta basta BASTA!
Se despertó a media noche con el sudor impregnado en sus sienes y discó el número en el aparato. Él contesta, como atontado, estaba dormido; le pregunta que pasa.
Ella contesta, luego de un rato.
"Viniste a matarme, no es cierto?"
jueves, mayo 19
La Boulange
Suerte
miércoles, mayo 18
Desenfreno infantil
Cada vez es más intenso y el tormento se carcome la angustia de la locuacidad precoz.
Quiero tus labios como la primera vez que los tuve.
Tóma(te)
y otras que ahora nos dicen adiós.
El hasta pronto se interpone
y la alegoría del siempre, en estos momentos,
define.
Dime, y ahora que sigue?
martes, mayo 17
Parodia
La sonrisa irónica, ahora, es lo único que nos podemos dar...
domingo, abril 10
te llamé
y te llamé
silencio indiferente
reflejo espectador
de ese algo que no fué
y que no volverá a ser
la verdad es que te llamé
antenoche
y las noches que antecedieron
a mi antenoche
la noche posterior
colgué tus cartas
con basura encrespada
en las sílabas perversas
que hablábanme de lo llegaría a ser
si vivíamos
te llamé entonces
como todas las noches
como las noches más oscuras
e interminables en el llanto
porque lo bueno de llorar
es consolar al desencanto
de llamarte y que me cuelges
pero no las cartas pasajeras
que me cuelgues la voz
con un recado de indeferencia.
la noche de ayer te llamé
dije, por última vez
y me contestó tu padre
diciéndo que habías partido
o talvez era tu madre
o algún colegial amigo
vecino en el barrio
con barro,
me dijeron que marcharon
tus zapatos.
a la muerte del número errado
y que siempre esperaste mi llamado.
pero yo juro por mi vida que te llamé
o eso pensé
cuando deselvolvía
el regalo de cumpleaños
que papá me dio
pensando en el aniversario
de los problemas de voz
y la ceguera imparcial
de la degenerativa enfermedad
con desenlace fatal
te llamé en mis sueños de muerta
te llamé
y lo bueno de llorarte
es que mis lágrimas son de aire
bajo el ataúd del teléfono perdido
por el cual marchaste.
ahora estaremos juntos
bajo tierra
volando en el cielo
cenizas pasajeras
te llamé, andres
yo juro que te llamé.
jamás abras los ojos
porque el universo que no fué
cegó tus sueños.
jamás abras los ojos
y has como que duermes
haber si sueñas, otra vez.
la poética de david
él que solíamos comer con destreza
me conducía hasta recorrer tus recintos geográficos
la insensatez de prolongarte por mis brazos
la amigable delicia, david
la inexplorable sensación de fugacidad duradera
del instante en que mi boca sonríe en tus labios
y que la destreza de los movimientos lingüisticos
crean la vanguardia que ha de nacer de un beso,
nuestro.
aunque más que discutidas son las mañas
de ese placer perverso cuando intimido tu pelvis
y tu estómago de intrigas orgásmicas
ese ruido proveniente de la ventana
que financia nuestro encuentro
se somente
y susurra sin que lo notemos
sin que las caricias sean identificadas
pues es nuestra la vida,
nuestra, david!
en todo este instante.
y el arquitecto poeta presente en tus ojos
la poesía deliberante en mis manos de infancia
y la belleza del fragmento planetario unisónico
es esta locura de desenfreno infantil
que nos convoca en un punto incoherente
bajo el flagelo de tus piernas neurálgicas
en el ruido del silencio expectante
bajo la inflexión de tu piel
en el espectro amanecer de tus labios
y la inclusión de oyente reciente
de esas palabras tan tuyas en brazos
tan parte el uno del otro
mimetizados, por el mismo cometa a tierra
y el amor!
proyecta la vida!
la invisibilidad del mundo...
pues se detiene un poco el tiempo ante mis ojos
estamos tan cerca que ya ni lo notas
el sentido común del vuelo gravitante
en nuestro común punto de analogías sintácticas
al decir esto aquello o lo otro
teorías sin prácticas
pero aún nosotros
de un tiempo complejo solidario
egoístamente compartido
sólo en nuestras manos.
yo tengo ojos cuando estoy contigo
eres mi reflejo, la fiel refracción de mis deseos.
la vida se compone porque logro
observar la proyección de tu cuerpo en mi espalda
la vida es vida porque existes en mis ojos
y la muerte es muerte porque existes en mis labios
morir es el placer de entregarte mi esencia cada día
viviendo en la espera ininterminable de abarcarte por completo
david, eres
david, el cielo infinito
david, mi congoja planetaria
david, mi condición de amada
pues es nuestra la vida
nuestra david!
en todo este instante.
y la poética...
fué bueno verte
pero con hojas primaverales
y con acento en la piel
tu piel.
es otoño
y la lluvia penetra en los párpados
cerramos los ojos
pero dispuestos al encanto
fue bueno verte
ayer
las gotas caen
y tú pisas las hojas
el ruido del frenesí
y la inclusión de tu boca
en mi nariz
con sabor a lluvia de otoño;
ritmo amarillo fecunda aquí
ha sido bueno verte,
siempre
es otoño una vez más
un otoño para dos
es abril otra vez
y te tengo aquí
bailando frente a mi
las caderas en posición
los lamentos en el cajón
las alturas en los pies
y es otoño contigo,
otra vez.
es bueno verte, aún
un otoño para dos
un año para dos
un beso para dos
un deseo para dos
una mano para dos
una pieza para dos
la música para dos
los poemas para dos
y parados nos hemos quedado
a pesar de las caídas,
en pie
y con ganas de seguir jugando
este otoño más
de obsequio
un juego entre dos
para dos
por dos
bajo dos
a dos
ante dos
con dos
según dos
fue bueno verte
según dos
aunque segundos
fue bueno verte.
y ha de ser así infinitamente
por la superioridad de límites
perdidos e inexistentes
fue bueno verte
es bueno verte, hoy.
ésta es para decir adiós
equívoco error de la histeria
plasmante miseria.
tu voz siempre lloró en la elipsis
silenciosa,
sutil flagelación del universo.
intentando despertarte del sueño efímero
que mutilaba la suave tragedia de tu piel.
tirano desperdicio,
soberbio descontrol,
pero aún así, no me dejaste seguir en ti
fuimos un peligro público que consumió el manicomnio, amor!
somos uno de esos errores del cielo
bendita prudencia.
fuiste hija de la multiversia romántica
y con errores de cielo flagelaste el universo.
oh, mi amor, oh, amor.
eres la voz que me hizo llorar,
el destino que me hizo morir,
la fortuna de amar,
el error de despertar
y que me obligó a yacer herida, ante tu piel
con cortes de sangrante histeria colectiva.
¿cuándo fue que perdimos la inocencia?
tuve que hacerlo, tuve que matarte y morir, luego
o sino terminaríamos...
ahora sólo nos queda una canción para decir adiós.
y la voz que me hace llorar.
ésta es la última
ésta es para decir adiós.
martes, marzo 29
aprehensión a la fecha
talvez voy a borrar las nuevas entradas.
son basura colectivamente individualizadas,
según los esquemas preconcebidos.
ni siquiera me atrevo a llamar,
talvez debería atreverme nomás,
pero no me queda tiempo.
prefiero escribir,
pero a un motivo lírico que no seas tú.
hay corto circuito,
no pagaron la luz.
un cheque sin fondo,
me contó mi papá,
que se perdió en un fondo poético.
resurreción
haber si apareces de nuevo.
vocabulario
que decante el sufrimiento
que la impulsividad es latente en mi
y que me disocia permanentemente
papá dice que son cosas de la vida
que el amor es así,
lo dice mientras ríe
y toma un café con amargo sabor a desilusión.
david dice que me quiere
y yo le creo
pero a veces
sólo a veces.
cheque sin fondo
tus acciones condicionan mi arte
y no te haces responsable
de quebrajarme las heridas ya sangrantes
el corazón moribundo del rechazo prudente
cruel y crudo en carne
yo te entregué lo que de mi era amor
para ti
y que lo guardaras
durmiera en tus brazos
acariciado de las cosquillas de tus pestañas
en un juego onírico
del desenfreno infantil
y juguetes en comunión
pero lo rechazaste
y no te haces responsable de sangrarme
el corazón
ese que nunca te entregué
con ojos y boca de primaria
listo para amarte
con hormonal juvenil
porque es justo de lo que no quieres
tomar parte,
poner de tu parte
en la construcción.
El para que falta en la canción
O eso me ha hecho creer hasta este entonces.
Yo debería, entonces, cambiar el esquema y callar mis oídos de Tiersen.
Que así talvez, doja se-para enfurecida de su banca y se aleja de mi.
. para la doja
te escribo para que dejes de quererme, sí
una proporción indirecta
qué?
pero si eso siempre es lo que pasa.
nos pasa y separa.
la doja se para contenta.
tiersenarte
y pensarte en un arte distante
pero propio de los sentimientos mutuos
flauta traversa
piano y voz
es bueno escuchar a tiersen y disfrutarte
como un arte alucinógeno, en parte
pues constituye un desequilibrio
alucinante
armonía
juego y pasión.
la tetera hierve
preparar una taza para revivir de entusiasmo
nuestros momentos
con tanto deseo
e ilusión
de quien mira
con ojos tan grandes y tan austeros
en un tono acorde al cíclope
en comunión
por amor
y juego
tomar té y sucumbir
tomar té y sonreír
frente a tus encantos
de niño bueno
de niño malcriado
con niñerías espontáneas
y gritos estupefactos
en creacción elocuente
por nuestra secuencia numérica
silábica.
jalar té hasta que muera
preparar una dosis no considerablemente
recomendada
para enajenarme
enamorarme
perderme
en tus ojos mañosos
de histeria en las pupilas blancas
a las 2 am
a las 9 pm
a las horas infantiles
y de nacimientos grandilocuentes
disolver té hasta la unión completa
obserqui(árte)lo en forma de corazones
multivérsicos
univérsicos
en un universo de constelaciones infinitas
destinadas para encontrarnos
multiples veces
parece
que me condena el antojo ansioso
de comer té hasta la noche más perversa
o la más dulce
y la más compleja
de ver té
y sonreir té
y entregar té
todo lo que de mi
tú té es parte
y nuestro
en un punto de convergencia
absoluta
y la tetera con agua servida
hirviendo lista
para dar té
mi propia lista de infusiones más querida
porque yo té y todo té
en múltiples versos.
creo
en el presente indicativo
compuesto por primera persona singular;
pronombre ególatra
de un supuesto meláncolico
de esperanza y fé
creo
en el presente indicativo
compuesto por primera persona singular
pronombre narcisista
en su acción creadora
Dios y compositor de poética.
creo y cuando lo hago, creo, también
pues convergen en un sentido único análogo
de un poema o poesía magnética
por tus besos y la nostalgia paradójica
de desearte acá conmigo pero más lejos de mi
para inspirarme de sufrimiento ajeno
de no tenerte en este instante
motivo inspirador
anhelo
nostalgia
tuya
pues así creo,
porque creer en ti, es crear en ti.
lunes, marzo 28
jugar a la pinta
en un complemento de bases triángulares
de tanto perseguirnos
tú en un punto
en el vértice
en la esquina.
de tanto jugarnos hasta encontrarnos
yo en un punto
en la esquina
en el vértice del otro punto
triángulo geométrico
y tan sólo por un vértice, separados
perseguirnos hasta agotarnos
hasta el círculo
hasta el eterno
circular
de la muerte
de mimetizarnos
en un punto mínimo exacto
de convergernos
para encontrarnos
y hacer el amor
hasta que el sudor
reclamara cansancio.
y nos emborrachamos de la poesía
romántica y turbulenta
del complemento
de un nos, nuestro.
silab(v)ariascosas
ante la invisibilidad del tiempo
parece que la tiera perece ante el intento
de sentir en el vuelo lejano de un cometa
con pique a tierra.
la estrategia se hacía llamar sufrimiento
pero el estratega
sucumbía ante los celos
de una flauta traversa
de un incesante llamar
del contrabajo de 18 cuerdas y un cuarto de reloj
cuerdas las edades de meses sin nacimiento
y con el cuarto del reloj incinerado
con los dientes del fraterno amor del que no comenta
su amor con la música susurrando en las orejas
en las narices turbias
en los labios de las manos
en los testículos del flagelo amoroso
en la cabeza de los condones sin anticoncepción
nació un círculo amoroso que se convirtió en espiral
de un vuelo con pique a tierra.
estamos destinados a caer del acantilado
lo dije decenas de veces
cientos de palabras
miles de sílabas cortantes
si-la-varias-cosas
si-la-bas-al-tiempo
al viento
al descontento
al anacronos eterno
no caerá de nuevo en las inmesidades del unísono
dimensionando las edades de un paraíso
alucinógeno
al
uni_
sonógeno
de los anate_
matemáticos
enredados en la negAción
enajenación alienadA de una convicción
equívoca.
ANAR
QUÍZA, DA.
nos entrega el quizá del nihilismo
que cayó de bruces en el cometa de sueños
con reación adversa
nos da el quizá del equívoco
y de las sílabas con perversión
del congelamiento de estrellas.
quiero
pero no estoy en ello
quiero
pero el corazón se dislocó los brazos
puedo
pero no
hay comentarios de destrucción en casa
y el té que ofrecí desafía ordinariamente
tu teoría ana-fílica
no basta perderse.
el viento se congeló de movimiento
y te veo, pero no te encuentro.
jueves, marzo 17
morir en la pista de baile
frente a la cámara fija
de un estelar brillante
compuesto de música y una pista de baile
tratábase la obra de arte de David.
David como nombre en imagen
de figura retórica y alegoría fija
la cámara en la pista de baile
y el cuerpo en movimiento
perece.
bailábase el baile de David.
morir en la pista de baile
lo corporeo dejarlo en el suelo
en un desnudo romántico
de las piernas de ella
en sus entrañas
en el sexo
y el hacer el amor
frente a la cámara fija
yo supe que murieron
frente al espejo del sonido orgásmico
al unísono
al ritmo de la cuerda floja en desnivel
por el trapecio que hacía un vaivén
unísono
murieron sobre la pista de baile
y con espirales en la lengua
y la palabra "tuyo" en los pies.
miércoles, marzo 16
Házme un favor.
La muchedumbre con tortícolis en los testículos está sentada sobre la vereda sin asfalto, la tierra sucumbe sus rasgos y deja todo desordenado, como siempre. Colillas de cigarrillo en la voz, botellas de cerveza en la panza, ron en el vómito y marihuana en las imágenes. Imágenes que no controlan las ideas, palabras que no controlan los actos violentos al hablar. Todo esto es sin pensar, sentir demasiado, con intensidad pero no lo verdaderamente sentido, sino más bien, impulsos mediados por la sobredosis, la histeria colectiva y la distorsión de imágenes. Imágenes sin ideas, ideas sin palabras, palabras sin receptor, receptor sin emisor e incomunicación.
Házme un favor y déjame pensar sola. Soy la muchedumbre de un personaje anti-sistémico. Algunos no nacimos para comprender lo que sucede alrededor. Algunos no nacimos para entender como suceden las injusticias, algunos no nacimos para vivir acá, nacimos para morir en la calle con la gente, con un proyecto social que sucumbe ante la falta de ideas y la distorsion de las conversaciones, pero acá, sin rendirse nunca jamás. Nacimos para vivir fuera de todo esto y muy lejos, pero acá mismo.
Nunca hemos hablado de amor y ni me interesa. Yo te amo y no temo decirlo. Claro que es algo que en lo que nunca me verás diciéndote mientras te miro a los ojos, porque no sabes amar y no quieres aprender. Si no quieres sentirlo, quédate allá, con la muchedumbre de imágenes distorsionadas, que yo no me iré, porque nací para rendirme nunca jamás.
Aunque me mires y me repitas "esta es la vida" y te jactes de eso. Veo como esa sonrisa irónica se compone en tu rostro al hablarme de que verdaderamente "crees", de que verdaderamente estás "comprometido". Y yo me río, mientras te hago cosquillas en los pies. Tienes las uñas sucias de tierra y barro seco, estás rendido y cansado. Hay estudios, trabajos y flojera de por medio.
Te entiendo, créeme, pero no comprendo. Mi fisionomía no está genéticamente involucrada con lo que sucede en estos tiempos actuales, nací en otra época, una época de utopías que nunca han sido y nunca fueron, pero aún creo en ellas, es lo que me deja un cable a tierra y tu sonrisa es lo que me lo recuerda, gracias, por estar a mi lado, pero soy yo, quien está a tu lado.
No te incomodes, no es nada personal. Se llama irreverencia y la falta de interés y compromiso con la que nos violentan cada día es lo que la críado y visto crecer. Claro, en una jaula de animales muertos, pero lista para romper las rejas y re-nacer, por incanzables últimas veces.
Elijo y puedo o eso creo y compuse esta historia para ser director y protagonista y acá me quedo, porque es mi vida y nuestra, también.
jueves, marzo 10
Hay un sitio mío ajeno
Me gusta mucho cuando hablas y explicas sin rodeos, tu voz se vuelve sencilla, aliviana mis músculos y me hace volar, muy sobre mi, muy por sobre todo lo nuestro y llevarlo al cielo.Pero la congestión de tus inseguridades insensatas, de tu arrogancia mal lograda, de tu egoísmo acobardado, de las intervenciones más-que-insolubles, me hacen pensar las cosas.
Un, dos, tres.
El deber de explicarme la sensación anacrónica que has provocado en MI espacio.
La combinación de tus congestiones adversas no son buenas compañeras del amor propio que me tengo. Del narcisimos de mis entrañas que brota muy fuerte, con dotes de seguridad entre las garras: es momento de decidir que es lo que quiero, luego de tanto escándalo por congelamiento, desmotivación y arranques de locura.
El amor cegó mis sueños y ahora he despertado en un nuevo día.
Pero me encontré con un corazón chispeante, descontrolado por la pasión que tus susurros me producen. Y no sé si desperté con dos piernas o 3 cabezas. Fragmentada, disuelta, anonadada, estupefacta, ensimismada, perdida, disociada, no sé cuan correcto sean los conceptos silábicos, pero fuera de tiempo, es de lo que estoy segura.
Es momento de crear grandes cosas.
Hay una/s idea/s loca/s encrucijando mi mente y es tiempo de darle atención a las intervenciones oníricas o un cuanto/tanto más realistas que suspiran día a día en mi mente y crecen como un cáncer, dentro de mi cabeza.Yo no quiero extirpar mis tumores pensantes, ni irradiarlos con químicos destructivos, mucho menos ignorarlos. Si debo morir para llevar a cabo las ideas circundantes, es momento de que nazca un nuevo día neonaciente de universo, neonaciente de grandilocuencia.
Es momento de morir y nacer.
De destruir para construir.
De violentar, para encontrar la paz.
De desintoxicarme de vos, no te das cuenta que desde que te tengo entre mis brazos se detuvo el tiempo?Y es momento de echarlo a andar, hay ideas/obras de arte/sinfonías/filosofías/ilusionismo/sílabas que no pueden quedar estancadas otra vez. Si una vez me congelé de las palabras que se entremezclaron y no pude escribir, ahora debo retomar los nudos y desenrollarlos.
Hoy caí del acantilado y no temo, vuelo.
lunes, febrero 21
Canto III: Catalejo perdido
CATALEJO PERDIDO
La azúcar de risa
En el café de medianoche
Con relámpagos de flor entre las piernas
Con la entrepierna de la hija amada que si sentía.
Los orgasmos del padre no llamaban por nombre el placer
Escondían el entierro de mariposas bajo la almohada
Porque la amada suya esta perdida
Quizá la más querída
Con retoño de amanecida en agosto
Con retoño de adolescencia
Con retoño enamorada
Quizá la más querida pero perdida
En un vuelo pájaro.
El ciego Luna contempla las estrellas
El pájaro en vuelo cometa
Se expande muy lejos en el vacío
Plástico
Indiferente
En el vacío de espectro marítimo
Y los labios del vuelo pájaro
Y los senos del ciego Luna
Cometa oh, estrella
Achú-chú
Achúchú-car
Car-rrú-rú
Sel
Carrusel de sueños arriba
Mírame aquí yo vengo!
Encima del viento!
Soy yo, la dueña del tiempo
Soy yo, el espectro reflejo
El maldito complejo
El mar en amanecida
Esperando una ida sin partida
Con adiós en teléfono público
Púbico
El vello púbico mostrando sus garras
La niña adolescente adolece
Adolece sin sexo
Con anticoncepción
Pero con inmadurez prematura
Fue mía!-diría él
Soy el padre
El amado
Señor de ella
Señor de sus ojos
El padre, el amado
Acá voy y vengo
En el carrusel de sueños construido
Para tu juventud
En un vuelo pájaro luna
Para alcanzar el cielo
Mientras yo muero
Hija mía
Mientras yo prospero en la estrella que me espera
Mira el cielo
Y alcanzame en un navío sin velas
Con catalejo perdido
Que la espera, tú sabes
La más querida, no tiene partida.
Andrés nació poeta