viernes, noviembre 4

erase una y otra vez, el orate

erase una y otra vez el orate
el visionario menguante
el silabario de locos
el mendigante de sabios

erase

tomate
el mate
el té expectante
vacío en la taza
en otoño de terrazas
y pasajeros catres
moribundos
con cicatriz de bicicleta
y puerto

él que solo
el que se tiró a la ribera
el oraté
ese que le rezaba al tecito
madrugador de sirenas
ese que le rezaba a la ampolleta
de libélulas con complejo de luciérnagas
y a la mariposa viajera
en la nariz del en-cantan-te

isla

qué es de ti que la luna desaparece
aunque gravites en mi azotea
la luna dispersa los bloques de lluvia
hacia la aldea, la mía odisea
del mareo infranqueable de premisas;
lo inefable

contaste en tiempos remotos
cuando la vida era dar el amor a toda vista
esa vista que yo no obtuve
ese fogón de escándalo dulce
el palpitar de la luna en el agua
el despercidio de un corazón que
el tuyo en venganza
desapareció mi estrella
y la luna

dónde estás, he aquí un fogón palpitante
en tropiezo travieso de mago cualquiera

he aqui el despertar gravitante
donde estás que ya no he de encontrarte.

jueves, octubre 6

Leprechaun

Entienda don juez: no somos testigos de una historia. Usted está hablando con protagonistas. Nuestro objetivo es distinto. Mire. Nadie nos paga sueldo. Ninguna organización internacional nos otorga ayuda. No tenemos previsión ni seguro social o de salud de ningún tipo. No votamos en las elecciones, es decir, no somos cuidadanos. ¿Qué más le digo? Nos causa tanto malestar cualquier uniforme que desconfiamos hasta de los bomberos.



Jaime Casas, Leprechaun

La comedia del infierno y la educación

Hoy en día, en medio de la controversia por la educación.

Marchas por 5 meses, tomas, paros, huelgas de hambre (que algunos olvidan), barricadas, piedrazos, lacrimógenas, lienzos, pintura, carnavales y ansias de libertad.

Hoy en día, abajo se indefine el diálogo.

Un díalogo maltrecho, un diálogo sin proyecciones ni bases sustentables. Argumentos falaces de aquellos que se hacen llamar la clase política que más bien son la clase cosmopolita neoliberal y enriquecida, con el sudor de mis abuelos, mis padres, mis ascendientes y esperemos que no mis descendientes.

Salimos a marchar, a jugar a la marcha entre carabineros subordinados que disfrutan del repliegue en la batalla campal. Agobiados por el sudor interminable y el aire irrespirable. Nos atentadoron infinitas veces con sus gases, su orina y su caca, como si fueramos güater o alcantarilla. Parecía de veras que los zorrillos se cagaban mientras avanzaban a reprimirnos, parecía de veras que el guanaco se meaba en nuestras cabezas...

Y con mis padre y muchos otros no hayamos otro refugio que una iglesia. La casa del señor.

Mientras el cura realizaba la misa, éran miles afuera, en distintos puntos de la capital, que luchaban por no sucumbir ante los pocos modales de las fuerzas especiales que se cagaban en nuestros zapatos. Éramos decenas dentro de la iglesia esperando a que calmara un poco la commoción, porque no se podía ni caminar afuera. Pacos replegados en todas las vías de escape, gases lacrimógenos por los tubos de sus móviles contaminantes y represión, represión, mucha represión.

El cura seguía realizando la misa, a pesar de lo irrespuetuoso de la coyuntura y nosotros tosíamos y lamentábamos los ojos de irritación e interrumpíamos la misa, y el cura cantaba y las señoras también, mientras nosotros tosíamos y mirábamos hacia afuera esperando que esa nube tóxica, se alejara del lugar.

Con mi padre, sacamos fotos durante todo el rato. Hartas, muchas. Pacos indignados, estudiantes corriendo, abuelitos gritando por una mejor educación y todo lo dejamos registrado en una cámara celular.

Hasta que la iglesia se le ocurrió reprimirnos.

Lo que es la vida, las vueltas del destino. Lo que es la suerte, el éxito interrumpido.

Extrañamente, la cámara celular se bloqueó. Intentamos sacar fotos adentro, pero nunca más resultó. Incluso después de salir. Como si Dios y su hijo y quizá hasta la virgen nos hubieran castigado con los lazos de la cruz.

Yo no digo que Dios no exista, pero de que es facho, no lo puedo negar.

Estoy preocupada, después de esto, seguro me voy al infierno.

Y yo que creía en un Jesús anarquista.

miércoles, octubre 5

desierto de luz

en parte, amigo del viejo simio colonizador
en parte amante, del nuevo nicho conciliador
me haces, me extrañas, exageras por costumbre
en palabras vocálicas con actuares consonánticos
ajustes
¿eso quieres?

la paronimia del mimo necio encomiado
desviste tus pelos crispados
a la insolencia nostálgica de la luz

te fuiste
y el simio apagó el universo.

Acá en tiempos impares

Yo sé que debería dejar de comerme las uñas, pero yo de verdad lo intento, enserio, dejo de hacerlo cada vez que te veo. Eres mi mejor antídoto y en varias cosas, de esas que tú sabes.
A veces me causa risa algo y debo llamarte para evitar esa presión que se genera en mi abdomen al aguantarme la risa. Yo sé que debo dejar de molestarte, por eso ya no lo hago, pero es más divertido cuando me río del porvenir contigo.

Te acuerdas de esas últimas canciones? Yo a veces; recuerdo más las primeras. Sé que cometí errores, pero traté de compensarlos, traté que los olvidaras. Quería que fuésemos felices hasta el fin de los tiempos pero yo nunca pensé que el final de los tiempos tenía momento concreto.

Ahora se detuvo el tiempo y se quedó estancado en ese tiempo del no-ser. Yo no sé, pero parece que tú nunca caíste en estancamiento, te seguiste moviendo tan de prisa, que te perdí de vista.

Ayer yo seguía atascada en ese espacio presente tan frágil, pero vi una película, sabes? Te la conté, creo, no recuerdo. También vi la sinopsis de otra película que te encantaría, ¡deberíamos ir a verla! y pensé que mi pie era el atascado, ese pie que te he contado que es más grande, tal vez por eso no podía caminar. No sé tú, pero yo camino hacia arriba y no se trata de subir escaleras, avanzo hacia el presente, ese que es efímero.

Hace unas horas miré atrás y vi un universo muy grande. Anticipé que ya no te necesito, pero te extraño aún, sabes?, cada minuto de mi existencia y no sé que me avecina el porvenir, tampoco sé que me apresura el deseo, pero algo que tengo claro, es que siempre osaré recordarte, por lo menos hasta enamorarme otra vez o perder la memoria y aún así, seguiría visitando recuerdos, las memorias de ese universo. Caminar por ahí sin destino preciso, pasar esas mañanas contigo en la cama, esos días en que los mayores trabajan. Y esos domingos en el parque, o esos sábados en el centro o esos martes que te bajabas en mi casa y me enseñabas acerca de infinitos. Y todos esos días, puta que amo esos días y todos esos días que aún tenemos (escondidos en el inconsciente)

Buenas, buenas, compañero.

Reina japonesa ¡dónde estás!

La reina japonesa se enamoró de la sirena nadadora que perdió las semifusas en una partitura que ya no recuerdo pero que sé que resplandece de vez en cuando. No resplandece de brillo, resplandece de sangre. De un destello rojo, de una luz que enceguece los ojos de quien la vislumbre, de quien la encuentre.
Ella, quiso salir a jugar al patio, a saltar el luche y dibujar con tiza los recuerdos y los girasoles que plasmaron juntas en una banca. Ella y cuando hablo de ella no se a quien me refiero. Estaba escrito en una partitura que no recuerdo pero que sé que resplandece de vez en cuando. No resplandece de brillo, resplandece de sangre. De un destello rojo, de una luz que conmueve a quien lo detenga, a quien lo retrate.

La cuidad y sus esquinas estaban perdidas en un sueño que ella deshacía cada vez que permitía que las pesadillas acobardaran su cabeza. Cuando por las noches intentaba suspender las llamadas telefónicas de Bolaño y perpetuar el sentido de lo humano de un Humberto Maturana callado de frío, que, se impacientaba ante la desfiguración de una poesía en decadencia que no hablaba de muerte ni nombres falsos, que no comentaba ni a Chile ni a sus abrazos, que se hacía llamar Sasha y recobraba los anonimatos de aquel que se cambia el nombre, de aquel que se pierde en un puerto de Valparaíso, ya no hijo de ladrón, ya no hijo de carnicero, ya no hijo, más bien, padre ausente. Permanecían aisladas, las esquinas, pues, en callejones sin salida, en muros sin paredes, baños sin retretes, en imágenes perpetuas pero viciosas de pesadillas y llamadas telefónicas ausentes.
Los árboles y las bancas quedaban encerrados en una acuarela sin agua, porque ella misma aceite le entregaba, la llenaba de parafina y la incendiaba de cosas mártires, de asuntos que brindaron honores sin brindar nada pues para ella no existe el honor de las acciones, porque para ella no existen verdades, ya no cree en nada o no le cree a nada. Prefiere sucumbir ante el tormento de un García Madero sin María, de un Alberto Belano sinrealvisceralismo, sin la pornografía de un feminismo malentendido de las hermanitas sin nombre plasmado en fotografías de un Gastón Acosta sin comedia del arte, sin la velocidad e instantaneidad del futurismo fascista, pues se olvida que es un recuerdo dado por dos y que de a dos se destruye no de a cero, no existimos en superioridad ni en raza.

Ella, mientras tanto, quiso salir a recorrer la pieza vacía, para cantar sílabas, conversar de sucesiones anecdóticas, de murmullos antiguos, de promesas que se desfiguraron en la nada absoluta, anacrónica y disfónica .Pero cuando a ella me refiero no se muy bien de quien estoy hablando. Estaba escrito en una partitura que no recuerdo pero que sé que resplandece de vez en cuando. No resplandece de brillo, resplandece de sangre. De un destello rojo, de una luz que deshace los labios de quien la toque, de quien la brote.

Y su voz sube un poquito de tono. Es más agudo el ángulo que subtiende en las palabras, de ella y de ella. Son dos ella, son doncellas. La reina japonesa se enamoró de la sirena nadadora y salen a recorrer fantasmas en una pieza sin nombre que se olvidó de retratar fenómenos y que dejó en blanco un libro de historias, no porque borró su partitura sino porque quiso convertirse en fantasma, la pieza sin nombre, quiso que se recorrieran despacio, las doncellas amantes, sin hacer ruidos, que se atravesaran intactas, sin hacer nudos en sus pies para que pudieran caminar tranquilas de regreso a la partitura no encontrada y buscarla bajo escombros sin hacerse daño, silenciosas e intactas, las doncellas de la página del libro de historias sin partituras borradas. Talvez, se piensa, que consiguieron hacerse una, que por eso no es posible el desmembramiento.
Porque La sirena nadadora se enamoró de la reina japonesa que perdió los sol menor sostenido en una partitura que ya no recuerdo pero que sé que resplandece de vez en cuando. No resplandece de brillo, resplandece de sangre. De un destello rojo, de una luz que enceguece los ojos de quien la vislumbre, de quien la retrate para constituir una obra de arte.

Pachamama (diseño de alfiles)



Pero aquí prima la libertad.
Son los güanacos buena onda los que te quieren convencer
de que practiques natación,
esos güanacos hervívoros
justo como tú
pero más peludos
e inocentes.




Comezón de histeria en la boca

Un pez encandilante palpitaba en tus brazos, cuando decidiste que la mejor opción era cortar las flores del jardín.

La fertilidad del huerto, no es suficiente-. comentaste y yo me quedé con el augurio de gatos maullando a quebranto en esta noche tan muerta.

Los gatos, sacaron todas las plantas, te conté? Rompieron todos los tallos y hojas que plastaste en el jardín. Aún así, tu aroma impregna la muerte...

Con tus manos congeladas, llenas de escarcha y brillo, recogiste tu rostro de entre las últimas flores y te levantaste un poco adormilado para caminar con probabilidad decisiva. En ese crujido de campanas, me dejaste sin los mares de tu geografía y marchaste a otra habitación.

¡Adiós!-. grité muy fuerte.
Y tapé mis ojos, que estaban desnudos.

martes, agosto 30

La necedad parió conmigo

Si estuviera entre la espada y la pared, eligiría la espada. Sí algún día me corrompo, si algún día me indefinen, si algún día me arrepiento, creo que ese día será el día en que me pierda. El día en que me muera. Y yo quiero morir como he vivido siempre, con firmeza, con ojos rojos, con voz de guerra.

domingo, agosto 28

1,2,3 Da capo

Adiós, feliz no-cumpleaños.

jueves, agosto 4

Sin asunto

Te tenía guardadas galletitas degradé y colores de fruta conserveras en mi armario y refrigedor. Yo te esperaba con ansias, este día, David.

Pont mort (El vals)

llegamos a puerto, david
por fin,


desembarcamos grillos y cantores de jungla
rellenamos el silencio con juguetes color mariposa
otorgamos el placer al sabor multiverso
que tus labios bailábanme sonrojados sobre mi cuerpo
el sabor arándano de tus pasos inquietos
la inseguridad del incomprendido entre familias
familias de duraznos en conserva
o de conservas de frutas
frutas conserveras y chicheras
que curan la sobriedad corrupta.


bajamos a puerto, david,
por fin,

concretamos el desgaste falaz
con precisas sólidas destruimos el barco en el mar
dibujamos rayuelas
rallamos promesas
prometimos grandesas
agrandamos el planeta
que se nos hizo inmeso
y no supimos controlar

entonces desgastamos las manos sudadas
los patines sin ruedas
caimos en éxtasis romántico
de aquellos que pelean
por absurdos complejos
maquiavelicos momentos
del puerto en la entrada de mar
del descuido atormentado y fatal
del barco muerto en la mar
del muerto acongojado de respirar.




ADIÓS! y el silencio expectante
penetra en los ojos del ciego muerto en el puerto falaz
y tus ojos no brillan, david, no brillan
y tus labios no tiriran, david, no se intranquilizan
y tus manos no sangran, amor, tus manos no fraternalizan

mi inseguridad se vuelve locura y tu frialdad armadura
la ternura de los gritos desperanzados
del desgaste inéquivo por el que atraviesas
"no más, no más"


el puerto cae y la calle también
el muerto salta a la mar
y canta con ritmo ajeno una canción

una canción de perversión
que guiñamos con el ojo en una afirmación
solitarios, abatidos, desgastados, pero juntos
en el puerto a arribar.

Podríamos bailar poesía de cancionero de palacio.

Dulces

Ya no quedan dulces en el canasto.

(pero yo escondí algunos para ti, están enterrados)
(están enterrados en alguna parte, aunque no recuerdo donde...)

No tengo muy claro en que tiempo verbal quedamos de vernos...

Pero encontraré esos dulces antes de que la oración termine y que la cópula semántica haya dispuesto ese punto final (que sabemos que en realidad son puntos interminables que dictan esa dulce sentencia de que nunca nos separaremos...)





La distancia precisa; sólo alcanza mi mano.

jueves, julio 7

Próspero

Era el miedo, la inocencia, la angustia

la certeza

cada invierno es más frío para nosotras, no?
Prosperamos como la primavera, hay que esperar unos meses para que la congoja acabe.

Paciencia.

viernes, junio 17

silencio

el mejor recuerdo del mago
deshaciendo viviendas de educación en cárceles
de ojos abrumados
los mejores recuerdos de historias
en el mar del cuenta cuentos abrupto
en el que todo el relámpago de juegos se incendia
desprovisto de aldeas humanas
y de palabras e ideas


se esclarece en un claro de luna
que mató al ciego Pájaro en su huida fortuna

fortuna y la rueda
la rueda fortuna
el azar del asado
comiendo cicatrices de pájaros envenenados
de suerte siniestra
en el mejor recuerdo de esos años pasados
que viven en el universo adverso de
cosmopolitas indeseados

moribundos espectros sin nombre
¡allá se alzan los invocados!
en la mediática tribuna de la risa macabra


¡pequeños, moribundos, pequeños!
pequeñas estrellas sin renacer
¡nunca nacidas!
muertas en el velo de la fotografía
de los mejores momentos

los mejores recuerdos
del tormento
de la insignificancia
del moribundo

en el reflejo del espejo vampiro

sin destello

yo vivi tres siglos
y sólo abrí los ojos hace unos años
en que los dieciseis milígramos de epinefrina
convocaron el alma en vuelo

mi nombre es 21 gramos
y duermo en calma en una noche severa.

son los mejores recuerdos
en el secreto de los ojos silencio.

lo bueno de llorar

lo bueno de llorar son las lágrimas,
la sonrisa perpetua de las hojas caídas en primavera
el invierno de las rosas deshonrosas
húmedas como la mejilla pálida
del que llora.

lo bueno de llorar son las amapolas
que plácidas se alojan en los ojos
emitiendo comentarios acérrimos
en las porosas localidades del lenguaje
del que habla.

lo bueno también son las palabras
las que se posan en la sonroja del impaciente clamor
del un espejo universo sin verso
incendiario como el clamor revolucionario
del que lucha.

lo bueno de llorar es que lloro
en la sombra fotofóbica de ésto que no es amor
por ese último beso escondido en el desván
de las imaginaciones apabulladas en lágrimas
del que ama.

lo bueno de llorar es la lágrima
que brota en un secreto de los ojos silencio
perversa e impaciente en inmediatez
catégorico en eternidad unísona de fotograma
del que retrata.

lo bueno también es la indigencia
lo bueno también es la utopía
lo bueno también es la locuacidad
lo bueno también es la inocencia
del que llora.

lo bueno de llorar es que lloramos
en discreta armonía con el viento rey
y la sangre se coagula despacio
esperando sucumbir ante el violento espacio
del que no está llorando.

porque las lágrimas cayeron en rosas
deshonrosas de dulce miel roja
por los que lloramos con lágrimas grises
en el invierno imperante de flores en las manos callosas
que es por lo que lloramos, ahora.

jueves, junio 16

Al unísono

Quisiera que fuésemos una melodía interminable...

Asunto

"La tía Daniela se enamoró como lo hacen todas las mujeres inteligentes: como una idiota"

viernes, mayo 27

el acedé del silabario

A ella le gustaba desvertirle los pelos crispados de la cabeza y a él le gustaba desnudarla completa. A ella le gustaba deshojarle las pestañas a cosquillas traviesas y a él le gustaba penetrarla con los ojos en vela. Ella siempre le preguntaba si se hacía un idea de lo que ella le estaba diciendo y él le contestaba que le hacía una foto a sus pensamientos. Ella era poema y el fotograma. Mientras ella transcendía, él perpetuaba.

La figura pornográfica de la película romántica

Estaban los dos solos acostados en la cama. Sus siluetas dibujaban una figura unilateral en el espectro de la noche que aún no era noche porque faltaban algunos minutos para que el cielo entregara sus cuidados a la noche, para que el luna se desvelara sobre la silueta de los dos amantes unilateralmente unidos en la sombra del esplendor a medio anochecer.

La ventana estaba abierta y los gemidos que proferían giraban en torno a todos los árboles del patio. Danzaban entre melodías agónicas, el dulzor del duelo en primavera, las hojas caídas y las flores en fruto.


Se crispaban, enrollaban, conversaban, talvez follaban, pero talvez no. Talvez él creía que follaban pero ella sólo miraba la ventana. Talvez ella creía que follaban pero él sólo se consentía mirando sus caderas. Talvez ninguno creía nada pero sin duda follaban o eso creían los gemidos que atolondrados descargaban por sus bocas a la luz de la lámpara a medio encender, a medio apagar, a medio abierta por la luz que entraba en la ventana y que divulgaban sus pensamientos orgámiscos mientras estaban recostados uno al lado del otro sin hacer nada.

De pronto el color de los planetas cambió o el celofán se silenció y ella escondida ente las sábanas comenzó a llorar. Ella lloraba o eso creía y él la abrazaba. La miraba con sonrisa hueca y ella con sonrisa apagada. Él la miraba y se reía, porque disfrutaba de su llanto. No porque quisiera verla sufrir sino porque ella solía demostrar en su llanto una mueca simpática en la boca que a él lo hacía reir o burlarse o reirse fuerte o burlar despacio, así como oculto porque ella se enojaba y a él le daba risa, esa risa burlesca que a ella la hacía enojar mucho mucho enojarse con histeria hasta llegar a la miseria. La luna contemplaba la risa en llanto que esta pareja mantenía, casi como un juego de poder. Pero él la abrazaba y le decía al oído "yo no te voy dejar sola, yo no te voy a dejar, nena" eso le decía él, le susurraba, no, le gritaba, porque la burlesca risa no le permitía la empatía y se reía y ella lloraba y se escondía bajo la almohada y los gemidos, por mientras follaban, como histéricos, con las alocadas ganas de terminarlo pronto "yo no te voy a dejar sola" le repetía, le gritaba, le gemía y ella lloraba y lloraba "no te voy a dejar sola, recuérdame, como te llamas? que a veces olvido tu nombre bajo la sábanas. "No te voy a dejar, no, no lo haré, cómo te llamas" y ella lloraba y gritaba y el paraíso follaba y Dios follaba con ellos y árboles se movían como intentando tocarse, como intentar tocarlos, con mesura, con franqueza, con frescura, con violencia, desgarrarles la piel y así todos contra ella, que lloraba y él se reía y miraba la luna como alocado "no te voy a dejar sola, pero deja de llorar que la luna se espanta, cállate y mírame y tócame" y reía y las sombras también y los fantasmas y la luna y la amanecida noche y las pesadillas, las pesadillas, los fantasmas, LAS PESADILLAS! basta basta basta basta BASTA!


Se despertó a media noche con el sudor impregnado en sus sienes y discó el número en el aparato. Él contesta, como atontado, estaba dormido; le pregunta que pasa.
Ella contesta, luego de un rato.

"Viniste a matarme, no es cierto?"

jueves, mayo 19

La Boulange

La vida se internó en un laberinto de reinas japonesas, alfiles cortopunzantes y pulpos delirantes, que si bien despertaron entre los llantos de medianoche para controlar las pesadillas, sólo consiguieron sobremedir los estados anímicos agonizantes. Parece un cuento escrito entre metáforas realistas pero la verdad es que fue más que un bello poema escrito con sangre o una fantasía onírica de imprevisto. La realidad de sus acontecimientos fue tan cierta como la falsedad de los personajes de mi cabeza.



A veces lo confundo, no sé muy bien si lo real es lo que escribo o lo vivo. Salir con los amigos, el pololo, la madre, los problemas cotidianos, los estudios y si en verdad es el descanso del sueño? Qué tal si los que creo personajes son los verdaderos protagonistas? Qué si bien yo escribo, en verdad me escriben? Qué si estoy viviendo en una pesadilla eterna y las cotidianidad es una forma de dormir? Muy bien, nunca completamente definido pero demostrado que pese a los intentos, nunca se puede cambiar. Pese a creer salir de esa eterna pesadilla, una y otra vez, vuelvo a soñar. La moción corresponde a los hechos descritos. Es casi más que lógico que no se puede despertar de algo verdadero que realmente está ocurriendo. Los amigos son los sueños, lo cotidiano lo irreal. Cada vez que algo más allá de los límites, sucede, vuelvo a caer en este estado de agonía eterna. Pero es la incompresión del umbral ¿Dónde es ficción y dónde realidad?



David, cada vez estás más lejos y es que ya no veo tu rostro. Talvez comienzo a despertar y por eso la impaciencia. ¿Cúan real eres en mis pesadillas? Qué si la verdad es que te has ido como yo creo que he soñado y la realidad de la cual me aferro es el sueño de que aún estás a mi lado?



Tu sombra se desvanece y no logro verte más que con los ojos cerrados.



Quisiera tener tus labios como la primera vez que los tuve.

Suerte

Es cierto que llegó abril con sueños de cuarto medio y la ilusión de la independencia. Es cierto que creímos renacer de entre las alturas de un verano oblicuo y poco coincidente para prosperar al unísono, pero llego el otoño para podrir manos y flores.

La putrefacción de girasoles, de todas formas, trajo nuevas flores y nuevas luces para nuestras vidas. Yo recuerdo tu luz con una sonrisa; aunque nuestra historia siempre nos trajo adversidades y pasiones, los imanes, aunque en polos opuestos, si son parte del recuerdo (de un recuerdo muy presente) Buena suerte. Pues fue suerte haberte encontrado.

miércoles, mayo 18

Desenfreno infantil

Recuerdas la inocencia de la precocidad morbosa en los besos de infante?



"me gustas" y el silencio.



Cada vez es más intenso y el tormento se carcome la angustia de la locuacidad precoz.




Quiero tus labios como la primera vez que los tuve.

Tóma(te)

Hay situaciones para decir que tal?
y otras que ahora nos dicen adiós.
El hasta pronto se interpone
y la alegoría del siempre, en estos momentos,
define.

Dime, y ahora que sigue?

martes, mayo 17

Parodia

Te acuerdas cuando todo era amable y divertido?

La sonrisa irónica, ahora, es lo único que nos podemos dar...

Cuando te vayas

Me moriré y tú nunca lo sabrás.

domingo, abril 10

te llamé

estabas al frente
y te llamé
silencio indiferente
reflejo espectador
de ese algo que no fué
y que no volverá a ser

la verdad es que te llamé
antenoche
y las noches que antecedieron
a mi antenoche
la noche posterior
colgué tus cartas
con basura encrespada
en las sílabas perversas
que hablábanme de lo llegaría a ser
si vivíamos

te llamé entonces
como todas las noches
como las noches más oscuras
e interminables en el llanto
porque lo bueno de llorar
es consolar al desencanto
de llamarte y que me cuelges
pero no las cartas pasajeras
que me cuelgues la voz
con un recado de indeferencia.

la noche de ayer te llamé
dije, por última vez
y me contestó tu padre
diciéndo que habías partido
o talvez era tu madre
o algún colegial amigo
vecino en el barrio
con barro,
me dijeron que marcharon
tus zapatos.

a la muerte del número errado
y que siempre esperaste mi llamado.

pero yo juro por mi vida que te llamé
o eso pensé
cuando deselvolvía
el regalo de cumpleaños
que papá me dio
pensando en el aniversario
de los problemas de voz
y la ceguera imparcial
de la degenerativa enfermedad
con desenlace fatal

te llamé en mis sueños de muerta
te llamé
y lo bueno de llorarte
es que mis lágrimas son de aire
bajo el ataúd del teléfono perdido
por el cual marchaste.

ahora estaremos juntos
bajo tierra
volando en el cielo
cenizas pasajeras

te llamé, andres
yo juro que te llamé.

jamás abras los ojos

jamás abras los ojos
porque el universo que no fué
cegó tus sueños.


jamás abras los ojos
y has como que duermes
haber si sueñas, otra vez.

la poética de david

era ese complemento análogo
él que solíamos comer con destreza
me conducía hasta recorrer tus recintos geográficos
la insensatez de prolongarte por mis brazos

la amigable delicia, david
la inexplorable sensación de fugacidad duradera
del instante en que mi boca sonríe en tus labios
y que la destreza de los movimientos lingüisticos
crean la vanguardia que ha de nacer de un beso,
nuestro.

aunque más que discutidas son las mañas
de ese placer perverso cuando intimido tu pelvis
y tu estómago de intrigas orgásmicas

ese ruido proveniente de la ventana
que financia nuestro encuentro
se somente
y susurra sin que lo notemos
sin que las caricias sean identificadas

pues es nuestra la vida,
nuestra, david!
en todo este instante.

esa sonrisa que diseña mi mundo
y el arquitecto poeta presente en tus ojos
la poesía deliberante en mis manos de infancia
y la belleza del fragmento planetario unisónico

es esta locura de desenfreno infantil
que nos convoca en un punto incoherente
bajo el flagelo de tus piernas neurálgicas
en el ruido del silencio expectante

bajo la inflexión de tu piel
en el espectro amanecer de tus labios
y la inclusión de oyente reciente
de esas palabras tan tuyas en brazos

tan parte el uno del otro
mimetizados, por el mismo cometa a tierra

y el amor!
proyecta la vida!

la invisibilidad del mundo...
pues se detiene un poco el tiempo ante mis ojos

estamos tan cerca que ya ni lo notas
el sentido común del vuelo gravitante
en nuestro común punto de analogías sintácticas
al decir esto aquello o lo otro
teorías sin prácticas
pero aún nosotros
de un tiempo complejo solidario
egoístamente compartido
sólo en nuestras manos.

yo tengo ojos cuando estoy contigo
eres mi reflejo, la fiel refracción de mis deseos.

la vida se compone porque logro
observar la proyección de tu cuerpo en mi espalda
la vida es vida porque existes en mis ojos
y la muerte es muerte porque existes en mis labios
morir es el placer de entregarte mi esencia cada día
viviendo en la espera ininterminable de abarcarte por completo
david, eres
david, el cielo infinito
david, mi congoja planetaria
david, mi condición de amada

pues es nuestra la vida
nuestra david!
en todo este instante.

y la poética...

fué bueno verte

es otoño
pero con hojas primaverales
y con acento en la piel
tu piel.

es otoño
y la lluvia penetra en los párpados
cerramos los ojos
pero dispuestos al encanto
fue bueno verte
ayer

las gotas caen
y tú pisas las hojas
el ruido del frenesí
y la inclusión de tu boca
en mi nariz
con sabor a lluvia de otoño;
ritmo amarillo fecunda aquí

ha sido bueno verte,
siempre

es otoño una vez más
un otoño para dos
es abril otra vez
y te tengo aquí
bailando frente a mi

las caderas en posición
los lamentos en el cajón
las alturas en los pies
y es otoño contigo,
otra vez.

es bueno verte, aún

un otoño para dos
un año para dos
un beso para dos
un deseo para dos
una mano para dos
una pieza para dos
la música para dos
los poemas para dos
y parados nos hemos quedado
a pesar de las caídas,
en pie
y con ganas de seguir jugando
este otoño más
de obsequio
un juego entre dos
para dos
por dos
bajo dos
a dos
ante dos
con dos
según dos

fue bueno verte
según dos
aunque segundos
fue bueno verte.

y ha de ser así infinitamente
por la superioridad de límites
perdidos e inexistentes

fue bueno verte
es bueno verte, hoy.

ésta es para decir adiós

eres una de esas intrigas del cielo
equívoco error de la histeria
plasmante miseria.
tu voz siempre lloró en la elipsis
silenciosa,
sutil flagelación del universo.

ahí estuve derribando tu puerta,
intentando despertarte del sueño efímero
que mutilaba la suave tragedia de tu piel.
tirano desperdicio,
soberbio descontrol,
pero aún así, no me dejaste seguir en ti

fuimos un peligro público que consumió el manicomnio, amor!

somos uno de esos errores del cielo
bendita prudencia.
fuiste hija de la multiversia romántica
y con errores de cielo flagelaste el universo.

oh, mi amor, oh, amor.

eres la voz que me hizo llorar,
el destino que me hizo morir,
la fortuna de amar,
el error de despertar
y que me obligó a yacer herida, ante tu piel
con cortes de sangrante histeria colectiva.

¿cuándo fue que perdimos la inocencia?

tuve que hacerlo, tuve que matarte y morir, luego
o sino terminaríamos...

ahora sólo nos queda una canción para decir adiós.

y la voz que me hace llorar.

ésta es la última
ésta es para decir adiós.

martes, marzo 29

aprehensión a la fecha

como una muralla que nunca para de ser pintada;
talvez voy a borrar las nuevas entradas.
son basura colectivamente individualizadas,
según los esquemas preconcebidos.

ni siquiera me atrevo a llamar,
talvez debería atreverme nomás,

pero no me queda tiempo.

prefiero escribir,
pero a un motivo lírico que no seas tú.
hay corto circuito,
no pagaron la luz.

un cheque sin fondo,
me contó mi papá,
que se perdió en un fondo poético.

resurreción

voy a olvidar que existes,
haber si apareces de nuevo.

vocabulario

mamá dice que lo piense
que decante el sufrimiento
que la impulsividad es latente en mi
y que me disocia permanentemente

papá dice que son cosas de la vida
que el amor es así,
lo dice mientras ríe
y toma un café con amargo sabor a desilusión.

david dice que me quiere
y yo le creo
pero a veces
sólo a veces.

cheque sin fondo

nunca te haces parte
tus acciones condicionan mi arte
y no te haces responsable
de quebrajarme las heridas ya sangrantes

el corazón moribundo del rechazo prudente
cruel y crudo en carne

yo te entregué lo que de mi era amor
para ti
y que lo guardaras
durmiera en tus brazos
acariciado de las cosquillas de tus pestañas
en un juego onírico
del desenfreno infantil
y juguetes en comunión

pero lo rechazaste
y no te haces responsable de sangrarme
el corazón
ese que nunca te entregué
con ojos y boca de primaria
listo para amarte
con hormonal juvenil

porque es justo de lo que no quieres
tomar parte,
poner de tu parte

en la construcción.

El para que falta en la canción

La doja siempre gana. La paradoja siempre tiene razón.
O eso me ha hecho creer hasta este entonces.

Yo debería, entonces, cambiar el esquema y callar mis oídos de Tiersen.

Que así talvez, doja se-para enfurecida de su banca y se aleja de mi.

. para la doja

la paradoja dice que
te escribo para que dejes de quererme, sí
una proporción indirecta

qué?

pero si eso siempre es lo que pasa.
nos pasa y separa.

la doja se para contenta.

tiersenarte

es rico escuchar a tiersen
y pensarte en un arte distante
pero propio de los sentimientos mutuos
flauta traversa
piano y voz

es bueno escuchar a tiersen y disfrutarte
como un arte alucinógeno, en parte
pues constituye un desequilibrio
alucinante
armonía
juego y pasión.

la tetera hierve

tomar té hasta el infinito
preparar una taza para revivir de entusiasmo
nuestros momentos
con tanto deseo
e ilusión
de quien mira
con ojos tan grandes y tan austeros
en un tono acorde al cíclope
en comunión
por amor
y juego

tomar té y sucumbir
tomar té y sonreír
frente a tus encantos
de niño bueno
de niño malcriado
con niñerías espontáneas
y gritos estupefactos
en creacción elocuente
por nuestra secuencia numérica
silábica.

jalar té hasta que muera
preparar una dosis no considerablemente
recomendada
para enajenarme
enamorarme
perderme
en tus ojos mañosos
de histeria en las pupilas blancas
a las 2 am
a las 9 pm
a las horas infantiles
y de nacimientos grandilocuentes

disolver té hasta la unión completa
obserqui(árte)lo en forma de corazones
multivérsicos
univérsicos
en un universo de constelaciones infinitas
destinadas para encontrarnos
multiples veces

parece
que me condena el antojo ansioso
de comer té hasta la noche más perversa
o la más dulce
y la más compleja
de ver té
y sonreir té
y entregar té
todo lo que de mi
tú té es parte
y nuestro
en un punto de convergencia
absoluta
y la tetera con agua servida
hirviendo lista
para dar té
mi propia lista de infusiones más querida

porque yo té y todo té
en múltiples versos.

creo

creo
en el presente indicativo
compuesto por primera persona singular;
pronombre ególatra
de un supuesto meláncolico
de esperanza y fé

creo
en el presente indicativo
compuesto por primera persona singular
pronombre narcisista
en su acción creadora
Dios y compositor de poética.

creo y cuando lo hago, creo, también
pues convergen en un sentido único análogo

de un poema o poesía magnética
por tus besos y la nostalgia paradójica
de desearte acá conmigo pero más lejos de mi
para inspirarme de sufrimiento ajeno
de no tenerte en este instante
motivo inspirador
anhelo
nostalgia
tuya

pues así creo,
porque creer en ti, es crear en ti.

lunes, marzo 28

jugar a la pinta

necesitábamos, nos
en un complemento de bases triángulares
de tanto perseguirnos
tú en un punto
en el vértice
en la esquina.

de tanto jugarnos hasta encontrarnos
yo en un punto
en la esquina
en el vértice del otro punto
triángulo geométrico

y tan sólo por un vértice, separados

perseguirnos hasta agotarnos
hasta el círculo
hasta el eterno
circular
de la muerte
de mimetizarnos
en un punto mínimo exacto
de convergernos
para encontrarnos
y hacer el amor
hasta que el sudor
reclamara cansancio.

y nos emborrachamos de la poesía
romántica y turbulenta
del complemento
de un nos, nuestro.

silab(v)ariascosas

el sonido perece
ante la invisibilidad del tiempo
parece que la tiera perece ante el intento
de sentir en el vuelo lejano de un cometa
con pique a tierra.

la estrategia se hacía llamar sufrimiento
pero el estratega
sucumbía ante los celos
de una flauta traversa
de un incesante llamar
del contrabajo de 18 cuerdas y un cuarto de reloj

cuerdas las edades de meses sin nacimiento
y con el cuarto del reloj incinerado
con los dientes del fraterno amor del que no comenta
su amor con la música susurrando en las orejas

en las narices turbias
en los labios de las manos
en los testículos del flagelo amoroso
en la cabeza de los condones sin anticoncepción

nació un círculo amoroso que se convirtió en espiral
de un vuelo con pique a tierra.

estamos destinados a caer del acantilado
lo dije decenas de veces
cientos de palabras
miles de sílabas cortantes

si-la-varias-cosas
si-la-bas-al-tiempo
al viento
al descontento

al anacronos eterno

no caerá de nuevo en las inmesidades del unísono
dimensionando las edades de un paraíso
alucinógeno
al
uni_
sonógeno
de los anate_
matemáticos
enredados en la negAción
enajenación alienadA de una convicción
equívoca.

ANAR
QUÍZA, DA.

nos entrega el quizá del nihilismo
que cayó de bruces en el cometa de sueños
con reación adversa
nos da el quizá del equívoco
y de las sílabas con perversión
del congelamiento de estrellas.

quiero
pero no estoy en ello

quiero
pero el corazón se dislocó los brazos

puedo
pero no

hay comentarios de destrucción en casa
y el té que ofrecí desafía ordinariamente
tu teoría ana-fílica

no basta perderse.

el viento se congeló de movimiento
y te veo, pero no te encuentro.

jueves, marzo 17

morir en la pista de baile

de ver el cuerpo en movimiento
frente a la cámara fija
de un estelar brillante
compuesto de música y una pista de baile

tratábase la obra de arte de David.

David como nombre en imagen
de figura retórica y alegoría fija
la cámara en la pista de baile
y el cuerpo en movimiento

perece.

bailábase el baile de David.

morir en la pista de baile
lo corporeo dejarlo en el suelo
en un desnudo romántico
de las piernas de ella
en sus entrañas
en el sexo
y el hacer el amor
frente a la cámara fija

yo supe que murieron
frente al espejo del sonido orgásmico
al unísono
al ritmo de la cuerda floja en desnivel
por el trapecio que hacía un vaivén
unísono

murieron sobre la pista de baile
y con espirales en la lengua
y la palabra "tuyo" en los pies.

miércoles, marzo 16

Házme un favor.

Házme un favor y córtate las pestañas, que los cosquilleos que dibujas en mis mejillas me impiden pensar. Házme un favor y vete antes del anochecer, llévate tu sombra que los fantasmas quedan dando vuelta en la habitación y me entorpecen el caminar.

La muchedumbre con tortícolis en los testículos está sentada sobre la vereda sin asfalto, la tierra sucumbe sus rasgos y deja todo desordenado, como siempre. Colillas de cigarrillo en la voz, botellas de cerveza en la panza, ron en el vómito y marihuana en las imágenes. Imágenes que no controlan las ideas, palabras que no controlan los actos violentos al hablar. Todo esto es sin pensar, sentir demasiado, con intensidad pero no lo verdaderamente sentido, sino más bien, impulsos mediados por la sobredosis, la histeria colectiva y la distorsión de imágenes. Imágenes sin ideas, ideas sin palabras, palabras sin receptor, receptor sin emisor e incomunicación.

Házme un favor y déjame pensar sola. Soy la muchedumbre de un personaje anti-sistémico. Algunos no nacimos para comprender lo que sucede alrededor. Algunos no nacimos para entender como suceden las injusticias, algunos no nacimos para vivir acá, nacimos para morir en la calle con la gente, con un proyecto social que sucumbe ante la falta de ideas y la distorsion de las conversaciones, pero acá, sin rendirse nunca jamás. Nacimos para vivir fuera de todo esto y muy lejos, pero acá mismo.

Nunca hemos hablado de amor y ni me interesa. Yo te amo y no temo decirlo. Claro que es algo que en lo que nunca me verás diciéndote mientras te miro a los ojos, porque no sabes amar y no quieres aprender. Si no quieres sentirlo, quédate allá, con la muchedumbre de imágenes distorsionadas, que yo no me iré, porque nací para rendirme nunca jamás.

Aunque me mires y me repitas "esta es la vida" y te jactes de eso. Veo como esa sonrisa irónica se compone en tu rostro al hablarme de que verdaderamente "crees", de que verdaderamente estás "comprometido". Y yo me río, mientras te hago cosquillas en los pies. Tienes las uñas sucias de tierra y barro seco, estás rendido y cansado. Hay estudios, trabajos y flojera de por medio.
Te entiendo, créeme, pero no comprendo. Mi fisionomía no está genéticamente involucrada con lo que sucede en estos tiempos actuales, nací en otra época, una época de utopías que nunca han sido y nunca fueron, pero aún creo en ellas, es lo que me deja un cable a tierra y tu sonrisa es lo que me lo recuerda, gracias, por estar a mi lado, pero soy yo, quien está a tu lado.

No te incomodes, no es nada personal. Se llama irreverencia y la falta de interés y compromiso con la que nos violentan cada día es lo que la críado y visto crecer. Claro, en una jaula de animales muertos, pero lista para romper las rejas y re-nacer, por incanzables últimas veces.

Elijo y puedo o eso creo y compuse esta historia para ser director y protagonista y acá me quedo, porque es mi vida y nuestra, también.

jueves, marzo 10

Hay un sitio mío ajeno

El deber de explicarme algunas cosas añejas y otras incesantemente nuevas.
Me gusta mucho cuando hablas y explicas sin rodeos, tu voz se vuelve sencilla, aliviana mis músculos y me hace volar, muy sobre mi, muy por sobre todo lo nuestro y llevarlo al cielo.Pero la congestión de tus inseguridades insensatas, de tu arrogancia mal lograda, de tu egoísmo acobardado, de las intervenciones más-que-insolubles, me hacen pensar las cosas.

Un, dos, tres.

El deber de explicarme la sensación anacrónica que has provocado en MI espacio.
La combinación de tus congestiones adversas no son buenas compañeras del amor propio que me tengo. Del narcisimos de mis entrañas que brota muy fuerte, con dotes de seguridad entre las garras: es momento de decidir que es lo que quiero, luego de tanto escándalo por congelamiento, desmotivación y arranques de locura.

El amor cegó mis sueños y ahora he despertado en un nuevo día.
Pero me encontré con un corazón chispeante, descontrolado por la pasión que tus susurros me producen. Y no sé si desperté con dos piernas o 3 cabezas. Fragmentada, disuelta, anonadada, estupefacta, ensimismada, perdida, disociada, no sé cuan correcto sean los conceptos silábicos, pero fuera de tiempo, es de lo que estoy segura.

Es momento de crear grandes cosas.

Hay una/s idea/s loca/s encrucijando mi mente y es tiempo de darle atención a las intervenciones oníricas o un cuanto/tanto más realistas que suspiran día a día en mi mente y crecen como un cáncer, dentro de mi cabeza.Yo no quiero extirpar mis tumores pensantes, ni irradiarlos con químicos destructivos, mucho menos ignorarlos. Si debo morir para llevar a cabo las ideas circundantes, es momento de que nazca un nuevo día neonaciente de universo, neonaciente de grandilocuencia.

Es momento de morir y nacer.
De destruir para construir.
De violentar, para encontrar la paz.

De desintoxicarme de vos, no te das cuenta que desde que te tengo entre mis brazos se detuvo el tiempo?Y es momento de echarlo a andar, hay ideas/obras de arte/sinfonías/filosofías/ilusionismo/sílabas que no pueden quedar estancadas otra vez. Si una vez me congelé de las palabras que se entremezclaron y no pude escribir, ahora debo retomar los nudos y desenrollarlos.

Hoy caí del acantilado y no temo, vuelo.

lunes, febrero 21

Canto III: Catalejo perdido

CATALEJO PERDIDO

La azúcar de risa
En el café de medianoche
Con relámpagos de flor entre las piernas
Con la entrepierna de la hija amada que si sentía.

Los orgasmos del padre no llamaban por nombre el placer
Escondían el entierro de mariposas bajo la almohada
Porque la amada suya esta perdida
Quizá la más querída
Con retoño de amanecida en agosto
Con retoño de adolescencia
Con retoño enamorada
Quizá la más querida pero perdida

En un vuelo pájaro.

El ciego Luna contempla las estrellas
El pájaro en vuelo cometa
Se expande muy lejos en el vacío
Plástico
Indiferente
En el vacío de espectro marítimo
Y los labios del vuelo pájaro
Y los senos del ciego Luna

Cometa oh, estrella
Achú-chú
Achúchú-car
Car-rrú-rú
Sel
Carrusel de sueños arriba

Mírame aquí yo vengo!
Encima del viento!
Soy yo, la dueña del tiempo
Soy yo, el espectro reflejo
El maldito complejo
El mar en amanecida
Esperando una ida sin partida


Con adiós en teléfono público
Púbico
El vello púbico mostrando sus garras
La niña adolescente adolece
Adolece sin sexo
Con anticoncepción
Pero con inmadurez prematura

Fue mía!-diría él

Soy el padre
El amado
Señor de ella
Señor de sus ojos
El padre, el amado
Acá voy y vengo
En el carrusel de sueños construido
Para tu juventud
En un vuelo pájaro luna
Para alcanzar el cielo
Mientras yo muero
Hija mía
Mientras yo prospero en la estrella que me espera
Mira el cielo

Y alcanzame en un navío sin velas
Con catalejo perdido

Que la espera, tú sabes
La más querida, no tiene partida.

Andrés nació poeta

Andrés nació poeta