martes, agosto 30

La necedad parió conmigo

Si estuviera entre la espada y la pared, eligiría la espada. Sí algún día me corrompo, si algún día me indefinen, si algún día me arrepiento, creo que ese día será el día en que me pierda. El día en que me muera. Y yo quiero morir como he vivido siempre, con firmeza, con ojos rojos, con voz de guerra.

domingo, agosto 28

1,2,3 Da capo

Adiós, feliz no-cumpleaños.

jueves, agosto 4

Sin asunto

Te tenía guardadas galletitas degradé y colores de fruta conserveras en mi armario y refrigedor. Yo te esperaba con ansias, este día, David.

Pont mort (El vals)

llegamos a puerto, david
por fin,


desembarcamos grillos y cantores de jungla
rellenamos el silencio con juguetes color mariposa
otorgamos el placer al sabor multiverso
que tus labios bailábanme sonrojados sobre mi cuerpo
el sabor arándano de tus pasos inquietos
la inseguridad del incomprendido entre familias
familias de duraznos en conserva
o de conservas de frutas
frutas conserveras y chicheras
que curan la sobriedad corrupta.


bajamos a puerto, david,
por fin,

concretamos el desgaste falaz
con precisas sólidas destruimos el barco en el mar
dibujamos rayuelas
rallamos promesas
prometimos grandesas
agrandamos el planeta
que se nos hizo inmeso
y no supimos controlar

entonces desgastamos las manos sudadas
los patines sin ruedas
caimos en éxtasis romántico
de aquellos que pelean
por absurdos complejos
maquiavelicos momentos
del puerto en la entrada de mar
del descuido atormentado y fatal
del barco muerto en la mar
del muerto acongojado de respirar.




ADIÓS! y el silencio expectante
penetra en los ojos del ciego muerto en el puerto falaz
y tus ojos no brillan, david, no brillan
y tus labios no tiriran, david, no se intranquilizan
y tus manos no sangran, amor, tus manos no fraternalizan

mi inseguridad se vuelve locura y tu frialdad armadura
la ternura de los gritos desperanzados
del desgaste inéquivo por el que atraviesas
"no más, no más"


el puerto cae y la calle también
el muerto salta a la mar
y canta con ritmo ajeno una canción

una canción de perversión
que guiñamos con el ojo en una afirmación
solitarios, abatidos, desgastados, pero juntos
en el puerto a arribar.

Podríamos bailar poesía de cancionero de palacio.

Dulces

Ya no quedan dulces en el canasto.

(pero yo escondí algunos para ti, están enterrados)
(están enterrados en alguna parte, aunque no recuerdo donde...)

No tengo muy claro en que tiempo verbal quedamos de vernos...

Pero encontraré esos dulces antes de que la oración termine y que la cópula semántica haya dispuesto ese punto final (que sabemos que en realidad son puntos interminables que dictan esa dulce sentencia de que nunca nos separaremos...)





La distancia precisa; sólo alcanza mi mano.

Andrés nació poeta

Andrés nació poeta