Es cierto que llegó abril con sueños de cuarto medio y la ilusión de la independencia. Es cierto que creímos renacer de entre las alturas de un verano oblicuo y poco coincidente para prosperar al unísono, pero llego el otoño para podrir manos y flores.
La putrefacción de girasoles, de todas formas, trajo nuevas flores y nuevas luces para nuestras vidas. Yo recuerdo tu luz con una sonrisa; aunque nuestra historia siempre nos trajo adversidades y pasiones, los imanes, aunque en polos opuestos, si son parte del recuerdo (de un recuerdo muy presente) Buena suerte. Pues fue suerte haberte encontrado.
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Desintegre sus ideas en una cuota amena de sílabas ansiolíticas para incentivar la creación. No se asuste, la palabras no pican cuando se está drogado.