Es cierto que él no sabe que es lo que se siente, acá. Nunca se lo digo y si abro la boca para contarlo, la cierro inmediatamente, prefiero besarlo.
Yo sé que tenemos un número, nuestro; sé que tenemos un par de patines para recordarnos; un pasaje a Valparaíso, una piedra, unos limones, una carta y tantas otras cosas. Pero la insatisfacición crónica, en él, siempre se hace latente. Son muchos, contigo, siempre. Y nunca sé si hay un nosotros.
Muchas veces no sé por quien lloro. Si por ti o por él. Aún te nombro en un pronombre cercano y debería olvidarlo. Se que "fuimos lo que fuimos" pero no creo que nos queden besos en la boca; aunque "aún me da miedo tenerte delante" ya tengo más que claro que ya se previno que para nuestros corazones esto está prohibido. Porque además yo quiero a alguien y mi cabeza está unida al espacio en el que él camina, se me olvidó mirar hacia otros sitios, a ti sólo te veo en mis sueños y ya no es tan seguido.
Pero a él a veces se le olvida quererme y eso me lleva a confusiones. Te recuerdo, por eso mismo, porque tú pasaste por algo parecido a lo que yo paso ahora, qué irónico, no? Un corazón cerrado, un amor limitado, una huída latente, un desplazo y por temor.
Y me cansa...
Un corto circuito y ya no habrá más...
viernes, diciembre 31
Corto circuito
Nomenclatura musical:
Alfil,
camille,
david,
Flor-histeria,
Semifusa,
Te llamabas signoriño y te nombrabas el señor con sombrero
domingo, diciembre 26
La estrellas recobran su nombre
(...) hablaba como un niño cuando intentaba con alardeos presuntosos simular ser un sabio. Jugaba a ser cómplice de los besos de amistad con la niña con flores en el vestido pero las intrigas de la noche afrontaban sus miedos cuando llegaba la hora de decidir el qué y el porqué de su qué. Pero en un momento dado, luego de la obseción infantil de la huida fraterna, el desorden de la soledad incompleta reinó el lugar y sin caricias, descubrió, que las flores marchitaban. La vinculación onírica de los besos en la boca los perdió a los dos en lo oculto del parque en que se conocieron pero la niña consumió toda la miseria de lo impredecible de sus versos.
De todas formas siempre seguirán jugando, porque cuando (...) y la niña hablan como niños, el encanto es mutuo.
De todas formas siempre seguirán jugando, porque cuando (...) y la niña hablan como niños, el encanto es mutuo.
Nomenclatura musical:
Alfil,
Cíclopes,
david,
Flor-histeria,
hellogoodbye,
if i fell,
Legos,
Pájaro amarillo,
Unísono,
Viento
Fértil
Sin perspectiva te encontré un día de palpitaciones desmedidas y pasto entre la lengua. Caminaba por ahí y te vi sin verte, porque no suelo mirar mucho a los ojos, sobre todo a los tuyos que son tan grandes y directos y tan ojos que miran. Intimidada por la presencia de unos ojos así, decidí correr la mirada a un espacio con refracción absoluta, intentando huir, sin lograrlo. La soberbia de tus ojos grandilocuentemente compuestos, absorbió la atención visual y de a poco me fui acomodando en tus pupilas, insensatas, que mirábanme con ansias por encontrar un momento en que la absorción fuera completa.
Y la refracción se convirtió en reflejo...
Y la refracción se convirtió en reflejo...
Nomenclatura musical:
Alfil,
aviones de papel,
Cíclopes,
david,
Destello,
Flor-histeria,
Legos,
Unísono
Audiotrack15
Yo te conocí para abrazarte elocuentemente, pero la elocuencia se transformó en caricias y besos, en pasiones y deseos, en momentos, nuestros. Si tampoco es tan difícil darse cuenta, basta subirse a un avión de papel con sabor a mermelada y edad de infante, recortar las flores de un vestido para deshojarlas en pétalos con el número exacto para regalar, tocar el timbre de una cantina de vino blanco y salir corriendo en un metro del cual todos deberían descender, traspasar la línea amarilla del andén de un ascensor con subida directa a los subterfugios de un cerro o recordar el reconcilio de unos patines con enojo de bobos cuando de fondo suena la batería de un soldado trifaldón. Las galletas de la mochilla y el terreno de flores fértiles me hacen recordar que aún tengo muchas cosas que vivir(te), reir(te), decir(te), conducir(te), sonreir(te). Y te regalaría té en corazones si existiera y como no existe lo fabrico para ti, en un develar romántico de palabras que se enredan solas, como la sinfonía de una metáfora oculta que no quiere revelarse porque el pudor la consume en labiales rojos. El d(arTÉ) se compondría de notas musicales que no necesitarían afinación, pues no queremos encontrar el acorde perfecto, mucho menos el correcto, la ideas es jugar, ¿cierto? Es por eso que cuando te digo que yo quiero(té), Alfil, es así, simple. Té con leche, mate, azúcar o miel, té con galletas, lápices, patines o aviones, da igual, yo te quiero.
Nos convertimos en cíclopes que fuimos cayendo a un lugar o elevándose a otro que no recuerdo cual es, tampoco lo conozco pues no he salido a buscarlo, aún estoy sumergida en este encanto.
Nos convertimos en cíclopes que fuimos cayendo a un lugar o elevándose a otro que no recuerdo cual es, tampoco lo conozco pues no he salido a buscarlo, aún estoy sumergida en este encanto.
Nomenclatura musical:
Alfil,
aviones de papel,
Cíclopes,
david,
Flor-histeria,
Legos,
Pájaro amarillo,
Pelo de mariposa,
Unísono,
Viento
ya no almaceno muñecos rotos
un boleto, pero no irse lejos; no hay nada como antes que sea así como lo que busqué en el encuentro de un pasaje de metro manchado con café del cerro.
no estoy acá porque nunca estoy en ninguna parte y es tiempo de irse en un teléfono público de por allá bien lejos y perderse en la miseria de las llamadas telefónicas con discado en espera.
es muerte lo que llegó convertida en tiempo, lo cual no significa que haya existido alguna vez.
no estoy acá porque nunca estoy en ninguna parte y es tiempo de irse en un teléfono público de por allá bien lejos y perderse en la miseria de las llamadas telefónicas con discado en espera.
es muerte lo que llegó convertida en tiempo, lo cual no significa que haya existido alguna vez.
Nomenclatura musical:
Llamadas telefónicas,
Magialucinógenos,
Neurolépticos,
Semifusa,
ultraviolencia
En el mar, hay un pulpo gigante.
No es retorno, es que nunca se ha ido.
Pero ya no busco fantasmas, ni recojo hojas secas; no colecciono cenizas de murciélagos, ni almaceno muñecos rotos, tampoco escucho canciones. Me voy a buscar a un pulpo gigante que me espera en el mar, mi madre dice que nos salvará de todas las cosas malas.
No piso tierra firme y el vuelo infinito me hace caer en el limbo de un sueño efímero con flores amarillas que se deshojan en enero, diciembre, marzo, abril y por años...
Los boletos de metro se quedaron enterrados en la arena de un agosto en que nacimos por eclipse solar, los pasajes de embargo se embriagaron de minerales envenenados por el petróleo de estrellas fugaces en extinción.
La muerte y los espantos de un día de noviembre, quiero que se vayan con la miseria de las llamadas telefónicas en discado de espera, cuando te llamo en la noche, en el amanecer, cuando llamo a un número que ya no existe. Cuando escucho tu voz en la grabación que nunca existió.
Es mejor, vete. Me voy a buscar a un pulpo gigante que me espera en el mar y te prometo que aunque me sumerja mar adentro, volveré.
Yo tengo un boleto de ida al infierno pero también encontré en los vestigios de tu recuerdo, un boleto de retorno. El tren que me espera, a máxima velocidad, retorna y esta vez sí que retorna.
Usted me dejó el arte, caballero.
Pero ya no busco fantasmas, ni recojo hojas secas; no colecciono cenizas de murciélagos, ni almaceno muñecos rotos, tampoco escucho canciones. Me voy a buscar a un pulpo gigante que me espera en el mar, mi madre dice que nos salvará de todas las cosas malas.
No piso tierra firme y el vuelo infinito me hace caer en el limbo de un sueño efímero con flores amarillas que se deshojan en enero, diciembre, marzo, abril y por años...
Los boletos de metro se quedaron enterrados en la arena de un agosto en que nacimos por eclipse solar, los pasajes de embargo se embriagaron de minerales envenenados por el petróleo de estrellas fugaces en extinción.
La muerte y los espantos de un día de noviembre, quiero que se vayan con la miseria de las llamadas telefónicas en discado de espera, cuando te llamo en la noche, en el amanecer, cuando llamo a un número que ya no existe. Cuando escucho tu voz en la grabación que nunca existió.
Es mejor, vete. Me voy a buscar a un pulpo gigante que me espera en el mar y te prometo que aunque me sumerja mar adentro, volveré.
Yo tengo un boleto de ida al infierno pero también encontré en los vestigios de tu recuerdo, un boleto de retorno. El tren que me espera, a máxima velocidad, retorna y esta vez sí que retorna.
Usted me dejó el arte, caballero.
Nomenclatura musical:
"Creer para ver",
Buboelpulpo,
Llamadas telefónicas,
Te llamabas signoriño y te nombrabas el señor con sombrero,
Unísono,
Viento
lunes, diciembre 20
Deja vou
¿andrés, dónde estás?
no sé donde está andrés, nunca lo sé.
ándate ya.
no me voy, no ¿por qué tanto interés en que me retire?
-porque acá no hay nada más que imaginación
¿alguna vez ha habido algo más que imaginación?
-no
y, entonces?
-por lo mismo, debes retirarte, ya no puedes seguir jugando a la virtualidad de tus sueños
¿por qué?
-por los neurolépticos, talvez.
ah, verdad.
-por los magialucinógenos, talvez.
ah, verdad.
-por los sueños, talvez
ah, talvez no.
¿andrés, dónde estás?
no sé donde está andrés, nunca lo sé. él deja marcas, no huellas.
no sé donde está andrés, nunca lo sé.
ándate ya.
no me voy, no ¿por qué tanto interés en que me retire?
-porque acá no hay nada más que imaginación
¿alguna vez ha habido algo más que imaginación?
-no
y, entonces?
-por lo mismo, debes retirarte, ya no puedes seguir jugando a la virtualidad de tus sueños
¿por qué?
-por los neurolépticos, talvez.
ah, verdad.
-por los magialucinógenos, talvez.
ah, verdad.
-por los sueños, talvez
ah, talvez no.
¿andrés, dónde estás?
no sé donde está andrés, nunca lo sé. él deja marcas, no huellas.
Nomenclatura musical:
Te llamabas signoriño y te nombrabas el señor con sombrero
lunes, diciembre 6
un clima de clímax
como un fluir ajeno de agua, el viento, las notas musicales en las teclas de mis piernas y las caminatas con el estómago atrofiado de sensaciones multi(versas), o ese algo que no tenemos claro; quizá son esos besos y los círculos, la forma en espiral de tu boca y de la mía besándote, da vueltas muchas vueltas pero no es que nos volvamos a encontrar en el presente pasado o futuro , siempre está ahí, porque nunca se dejó extraviado o con él nos escapamos, talvez.
es como el deseo absoluto de morir en ti, hundirme en los tallarines de tu cabeza cuando me llevas con la ritmicidad característica de los platillos sin derecho a desafinación y es que concordamos tan bien, tan anatómicamente se habla, tan intensivamente se toca, porque la muerte no es triste, la crucificción no es pasión agria, el morir es dulce en tu boca, la mía tu cuerpo y los ojos de cíclope.
la ternura y la grandilocuencia de las sábanas, las caminatas y el juego de las travesuras en un vuelo de caídas, en el trampolín que te elevan a un mundo subalterno cuando te miro ,cuando te observo irte así, como cuando nos vamos juntos, que nos perdemos en la boca del otro cuando ya no sé en que pedazo de agua caliente calzamos los dos completamente pero que se vuelve oscuro cuando cerramos los ojos y las pestañas se conforman en cosquillas diminutas que buscan salir a flote en el agua que nos hundió de una pasión rítmica colores primarios.
y tocarte los rasguños un poco oníricos porque sólo se constituyen de los fragmentos de esas ganas inalterables de abarcarlo todo y terminarlo todo pero no que acabe nunca, porque el sabor es bello y la sonrisa dulce, cuando quedamos tendidos en un develar romántico ,cuando soñamos conmigo, contigo y con ambos arriba de todo esto o abajo de todo lo otro, pero escondidos de los poetas y vulgares antipoetas porque esta poesía la compusimos nosotros.
es como el deseo absoluto de morir en ti, hundirme en los tallarines de tu cabeza cuando me llevas con la ritmicidad característica de los platillos sin derecho a desafinación y es que concordamos tan bien, tan anatómicamente se habla, tan intensivamente se toca, porque la muerte no es triste, la crucificción no es pasión agria, el morir es dulce en tu boca, la mía tu cuerpo y los ojos de cíclope.
la ternura y la grandilocuencia de las sábanas, las caminatas y el juego de las travesuras en un vuelo de caídas, en el trampolín que te elevan a un mundo subalterno cuando te miro ,cuando te observo irte así, como cuando nos vamos juntos, que nos perdemos en la boca del otro cuando ya no sé en que pedazo de agua caliente calzamos los dos completamente pero que se vuelve oscuro cuando cerramos los ojos y las pestañas se conforman en cosquillas diminutas que buscan salir a flote en el agua que nos hundió de una pasión rítmica colores primarios.
y tocarte los rasguños un poco oníricos porque sólo se constituyen de los fragmentos de esas ganas inalterables de abarcarlo todo y terminarlo todo pero no que acabe nunca, porque el sabor es bello y la sonrisa dulce, cuando quedamos tendidos en un develar romántico ,cuando soñamos conmigo, contigo y con ambos arriba de todo esto o abajo de todo lo otro, pero escondidos de los poetas y vulgares antipoetas porque esta poesía la compusimos nosotros.
Nomenclatura musical:
Alfil,
antipoesía ritmica,
antítesis,
aviones de papel,
Cíclopes,
Destello,
Flor-histeria,
la vida es un espiral,
Legos,
Pájaro amarillo,
Pelo de mariposa,
ultraviolencia,
Unísono,
Viento
domingo, diciembre 5
A veces me da fobia
Te devolví eso que no creíste que te devolvería, porque tú lo guardaste en mi mochila con las ganas locas de la escolaridad, del jumper y las piernas bonitas, porque cuando lo guardaste, lo guardaste con la ternura de pensar que yo no tenía nada que devolverte. Y sin pensarlo, sin darme cuenta, yo te lo devolví igual.
La locomotora que tanto me gusta se tranformó en eso que nunca te entregué porque no supe jamás como hacerlo.
Y te devolví mi corazón alivianado de quererte y sentirte en mi (con la literalidad de una juventud hormonal)
Pero sucumbí ante el amor...
otra vez.
La locomotora que tanto me gusta se tranformó en eso que nunca te entregué porque no supe jamás como hacerlo.
Y te devolví mi corazón alivianado de quererte y sentirte en mi (con la literalidad de una juventud hormonal)
Pero sucumbí ante el amor...
otra vez.
Nomenclatura musical:
Alfil,
david,
fantasmas,
Flor-histeria,
hellogoodbye,
if i fell,
Legos,
Pájaro amarillo,
Pelo de mariposa,
sangre coagulada,
Viento
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Andrés nació poeta