Yo sé que debería dejar de comerme las uñas, pero yo de verdad lo intento, enserio, dejo de hacerlo cada vez que te veo. Eres mi mejor antídoto y en varias cosas, de esas que tú sabes.
A veces me causa risa algo y debo llamarte para evitar esa presión que se genera en mi abdomen al aguantarme la risa. Yo sé que debo dejar de molestarte, por eso ya no lo hago, pero es más divertido cuando me río del porvenir contigo.
Te acuerdas de esas últimas canciones? Yo a veces; recuerdo más las primeras. Sé que cometí errores, pero traté de compensarlos, traté que los olvidaras. Quería que fuésemos felices hasta el fin de los tiempos pero yo nunca pensé que el final de los tiempos tenía momento concreto.
Ahora se detuvo el tiempo y se quedó estancado en ese tiempo del no-ser. Yo no sé, pero parece que tú nunca caíste en estancamiento, te seguiste moviendo tan de prisa, que te perdí de vista.
Ayer yo seguía atascada en ese espacio presente tan frágil, pero vi una película, sabes? Te la conté, creo, no recuerdo. También vi la sinopsis de otra película que te encantaría, ¡deberíamos ir a verla! y pensé que mi pie era el atascado, ese pie que te he contado que es más grande, tal vez por eso no podía caminar. No sé tú, pero yo camino hacia arriba y no se trata de subir escaleras, avanzo hacia el presente, ese que es efímero.
Hace unas horas miré atrás y vi un universo muy grande. Anticipé que ya no te necesito, pero te extraño aún, sabes?, cada minuto de mi existencia y no sé que me avecina el porvenir, tampoco sé que me apresura el deseo, pero algo que tengo claro, es que siempre osaré recordarte, por lo menos hasta enamorarme otra vez o perder la memoria y aún así, seguiría visitando recuerdos, las memorias de ese universo. Caminar por ahí sin destino preciso, pasar esas mañanas contigo en la cama, esos días en que los mayores trabajan. Y esos domingos en el parque, o esos sábados en el centro o esos martes que te bajabas en mi casa y me enseñabas acerca de infinitos. Y todos esos días, puta que amo esos días y todos esos días que aún tenemos (escondidos en el inconsciente)
Buenas, buenas, compañero.
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