Yo me llamo Andrés. O así me nombraban en sueños.
No, un momento, creo que más bien yo gritaba "Andrés" en pesadillas.
He gritado tantos nombres, he escupido otros tantos, he vomitado algunos recientes y no he amado a ninguno.
Yo me llamo Andrés y me dicen Shask.
Vivo en un planeta llamado "Arpa" y me traje, de regreso, una plantita típica de la zona, porque vine a visitarte, vine a llevarte conmigo.
Andrés siempre me decía que no pensara tanto en él porque tendía a dejar marcas, no rastros.
Por lo mismo-, le respondía yo.
Y ha dejado marcas, no rastros. No se donde está, no se como lo conocí y como desapareció, solo sé que "Andres" se llamaba. Aunque su nombre muta a veces, se llama angustia, temor, desconsuelo, intriga, rechazo, desprecio y otro sin-fín de palabras tontas.
Pero yo sí te ame a ti, aunque no se trataba de eso, se trataba de ánimos en desuso.
Lo sé, Andrés, me lo has repetido tantas veces, lo sé. Mira, quisiste desaparecer y hazlo, no te vengas a meter en mis asuntos cada vez que alguna de esas palabras adsurdas suena en mi conciencia, por favor, que me descontrola, hazme el favor y no seas imbécil.
Yo dejo marcas, no rastros.
O es mi cabeza que se fragmenta y revive personajes idiotas, personajes que están bien muertos, bien muertos.
No, un momento, creo que más bien yo gritaba "Andrés" en pesadillas.
He gritado tantos nombres, he escupido otros tantos, he vomitado algunos recientes y no he amado a ninguno.
Yo me llamo Andrés y me dicen Shask.
Vivo en un planeta llamado "Arpa" y me traje, de regreso, una plantita típica de la zona, porque vine a visitarte, vine a llevarte conmigo.
Andrés siempre me decía que no pensara tanto en él porque tendía a dejar marcas, no rastros.
Por lo mismo-, le respondía yo.
Y ha dejado marcas, no rastros. No se donde está, no se como lo conocí y como desapareció, solo sé que "Andres" se llamaba. Aunque su nombre muta a veces, se llama angustia, temor, desconsuelo, intriga, rechazo, desprecio y otro sin-fín de palabras tontas.
Pero yo sí te ame a ti, aunque no se trataba de eso, se trataba de ánimos en desuso.
Lo sé, Andrés, me lo has repetido tantas veces, lo sé. Mira, quisiste desaparecer y hazlo, no te vengas a meter en mis asuntos cada vez que alguna de esas palabras adsurdas suena en mi conciencia, por favor, que me descontrola, hazme el favor y no seas imbécil.
Yo dejo marcas, no rastros.
O es mi cabeza que se fragmenta y revive personajes idiotas, personajes que están bien muertos, bien muertos.