jueves, enero 27

Exijo ser un héroe

Me gustaría escribir como él lo hace, pero no soy nada más que un poema con kinestesia precoz, que un paralengua con inclusiones en el habla, que un parroquiano parriano, que un café cortado de cortázar, que un salvaje pero no detective de Bolaño, que una desesperación nerudiana, que un Lalo cura sin pornografía de madre, que una prefiguración desformada de un libro encontrado en un pueblo perdido en áfrica, que un amadeus que no creció cantando.


Quisiera escribir como él lo hace pero mis manos no me permiten encender el cigarrillo que ha de ser fumado cada noche.


Yo me los fumo así, sin fumarlos y de puro vicio.


27/05/11

martes, enero 11

El alma de una estrella recoje putrefacción de muertos anónimos

Que fiebre más aguda, adivina quién apareció!

El oso de felpa, el trébol de una hoja, los baobats de tecnicismos, el metro de regreso, el hospital psiquiátrico, el pescado con espinas, la mayonesa en el choclo?
Te gustaba algo a ti?

Pero que fiebre más aguda, adivina quién no estará para cuidarme!

Te encargas de enfermarme y luego me dejas sola y no sé como lo haces porque yo nunca sé donde estás, podrías morirte, de vez en cuando.
Oh, pero si ya estás muerto!
Pérdoname, pero mejor no lo hagas, y llévate lejos tus fantasmas.

¡Mira, allá arriba hay una estrella roja que te espera! lleva tanto esperando que se deprime de putrefacción.

La fiebre aguda ésta, que me ha dado! adivina quien se fue corriendo, tras una escena imaginaria, que no volverá.

Yo también te amo, nunca dejaré de hacerlo o eso creo porque este amor que siento no se limita ni se agota, está congelado en mi cabeza buscándote y no te encontraré hasta que me muera contigo.

Pero sabes algo? El día en que me muera será porque se me olvide recordarte, entonces esta fiebre aguda invadirá mi cabeza, por tus celos histéricos, Andrés y me ahogaré de lágrimas tuyas, de haberte olvidado y no habrá nada más que me haga quedarme porque la putrefacción de estrellas si existe, oye, porque estaremos tan muertos que ni siquiera seremos alma.

la carne cruda no es para vegetarianos

el sueño se aqueja y las millones de flores incendiadas de amor se comen la carne cruda de los que se quedaron solos luego de amar.
muchos estamos solos, pero masticados de sudor y de burlas vivimos
muchos de falta de compañía vivimos, pero el aire no se mastica con dientes

en el recuerdo del viento encuentro herramientas para comer del aire
pero el viento sopla de norte a sur y las corrientes son ágiles


y la materia gris de cuerpo está descompuesta por enamoramiento precoz

oh, es algo que siempre me pasa
no era ebriedad, ni inmadurez

eran millones de carne cruda que comer.

si te vas, yo ya volví

lo cierto es que la necesidad se vuelve imperio
que la carne mastica la histeria de inseguridades
y asímismo revienta los tímpanos de celos insensatos
que no tienen certeza

yo te dije que talvez
muchas cosas talvez

que te quería, que te pensaba, talvez

pero la duda es la mentira
y lo cierto es la certidumbre del sentimiento

la certeza es que no me importaría enajenarme de ti
sólo yo te pedí que recordaras la memoria en tus manos

pero se te olvida que la memoria se recuerda

por eso se te olvida quererme
porque eso se te olvida
por eso es que me olvidas
por eso es que te irás

pero yo vengo de regreso hace tiempo.

qué sueño más eterno

al final siempre la busco en todos lados...
en los traumas, la histeria, la locura, los miedos, la angustia, los recuerdos, la magia, la nostalgia...

y cuando la sueño, es como una primera última vez eterna
y las caricias, son como una última vez primera.


por lo menos ya no me dirijo a un tú.

Andrés nació poeta

Andrés nació poeta