- Tengo el cuaderno de un referente mágico [alunizado] entre mares corpusculares de doctrinaria maleficencia o beneficencia; la cosa es la esencia de la eficiencia que se agota en distorsiones demagógicas, cuando convertimos el pensamiento en tiempo disuelto, fue la anacronía del fundamento anárquico, ese halo liberador que nos separó de bruces en el suelo, con migajas de espanto, observándonos tan sólo desde las zuelas de los zapatos, porque da susto mirar más alto, porque da susto consumir el anacardo o llamarlo cajú porque el antióxido es desoxigenante y nos falta el aire; ay! el ahogo permanente del temor, ese simio colonizador, ese simio que apagó el universo.
miércoles
Prefiero los ojos rojos de escopeta para que me lleven a un buen comienzo, beligerante, pero mío. Prefiero los ojos rojos porque así nací, con voz de guerra. Prefiero los ojos rojos porque así no me indefino. Los prefiero pero con llanto, prefiero aprovecharlos como motor contra el terrorífico miedo. La beneficencia de invocar a los terrores ajenos, es la eficiencia.
Aunque el simio coma ratas y se ahogue en su océano (ese océano equidistante del padre norte-sur o del hijo este-oeste), yo acá me quedo (y espero), es que es la manera de vencer al tiempo, en el antiguo universo, cuando la pendiente se convierte en espiral.