viernes, mayo 27

el acedé del silabario

A ella le gustaba desvertirle los pelos crispados de la cabeza y a él le gustaba desnudarla completa. A ella le gustaba deshojarle las pestañas a cosquillas traviesas y a él le gustaba penetrarla con los ojos en vela. Ella siempre le preguntaba si se hacía un idea de lo que ella le estaba diciendo y él le contestaba que le hacía una foto a sus pensamientos. Ella era poema y el fotograma. Mientras ella transcendía, él perpetuaba.

La figura pornográfica de la película romántica

Estaban los dos solos acostados en la cama. Sus siluetas dibujaban una figura unilateral en el espectro de la noche que aún no era noche porque faltaban algunos minutos para que el cielo entregara sus cuidados a la noche, para que el luna se desvelara sobre la silueta de los dos amantes unilateralmente unidos en la sombra del esplendor a medio anochecer.

La ventana estaba abierta y los gemidos que proferían giraban en torno a todos los árboles del patio. Danzaban entre melodías agónicas, el dulzor del duelo en primavera, las hojas caídas y las flores en fruto.


Se crispaban, enrollaban, conversaban, talvez follaban, pero talvez no. Talvez él creía que follaban pero ella sólo miraba la ventana. Talvez ella creía que follaban pero él sólo se consentía mirando sus caderas. Talvez ninguno creía nada pero sin duda follaban o eso creían los gemidos que atolondrados descargaban por sus bocas a la luz de la lámpara a medio encender, a medio apagar, a medio abierta por la luz que entraba en la ventana y que divulgaban sus pensamientos orgámiscos mientras estaban recostados uno al lado del otro sin hacer nada.

De pronto el color de los planetas cambió o el celofán se silenció y ella escondida ente las sábanas comenzó a llorar. Ella lloraba o eso creía y él la abrazaba. La miraba con sonrisa hueca y ella con sonrisa apagada. Él la miraba y se reía, porque disfrutaba de su llanto. No porque quisiera verla sufrir sino porque ella solía demostrar en su llanto una mueca simpática en la boca que a él lo hacía reir o burlarse o reirse fuerte o burlar despacio, así como oculto porque ella se enojaba y a él le daba risa, esa risa burlesca que a ella la hacía enojar mucho mucho enojarse con histeria hasta llegar a la miseria. La luna contemplaba la risa en llanto que esta pareja mantenía, casi como un juego de poder. Pero él la abrazaba y le decía al oído "yo no te voy dejar sola, yo no te voy a dejar, nena" eso le decía él, le susurraba, no, le gritaba, porque la burlesca risa no le permitía la empatía y se reía y ella lloraba y se escondía bajo la almohada y los gemidos, por mientras follaban, como histéricos, con las alocadas ganas de terminarlo pronto "yo no te voy a dejar sola" le repetía, le gritaba, le gemía y ella lloraba y lloraba "no te voy a dejar sola, recuérdame, como te llamas? que a veces olvido tu nombre bajo la sábanas. "No te voy a dejar, no, no lo haré, cómo te llamas" y ella lloraba y gritaba y el paraíso follaba y Dios follaba con ellos y árboles se movían como intentando tocarse, como intentar tocarlos, con mesura, con franqueza, con frescura, con violencia, desgarrarles la piel y así todos contra ella, que lloraba y él se reía y miraba la luna como alocado "no te voy a dejar sola, pero deja de llorar que la luna se espanta, cállate y mírame y tócame" y reía y las sombras también y los fantasmas y la luna y la amanecida noche y las pesadillas, las pesadillas, los fantasmas, LAS PESADILLAS! basta basta basta basta BASTA!


Se despertó a media noche con el sudor impregnado en sus sienes y discó el número en el aparato. Él contesta, como atontado, estaba dormido; le pregunta que pasa.
Ella contesta, luego de un rato.

"Viniste a matarme, no es cierto?"

jueves, mayo 19

La Boulange

La vida se internó en un laberinto de reinas japonesas, alfiles cortopunzantes y pulpos delirantes, que si bien despertaron entre los llantos de medianoche para controlar las pesadillas, sólo consiguieron sobremedir los estados anímicos agonizantes. Parece un cuento escrito entre metáforas realistas pero la verdad es que fue más que un bello poema escrito con sangre o una fantasía onírica de imprevisto. La realidad de sus acontecimientos fue tan cierta como la falsedad de los personajes de mi cabeza.



A veces lo confundo, no sé muy bien si lo real es lo que escribo o lo vivo. Salir con los amigos, el pololo, la madre, los problemas cotidianos, los estudios y si en verdad es el descanso del sueño? Qué tal si los que creo personajes son los verdaderos protagonistas? Qué si bien yo escribo, en verdad me escriben? Qué si estoy viviendo en una pesadilla eterna y las cotidianidad es una forma de dormir? Muy bien, nunca completamente definido pero demostrado que pese a los intentos, nunca se puede cambiar. Pese a creer salir de esa eterna pesadilla, una y otra vez, vuelvo a soñar. La moción corresponde a los hechos descritos. Es casi más que lógico que no se puede despertar de algo verdadero que realmente está ocurriendo. Los amigos son los sueños, lo cotidiano lo irreal. Cada vez que algo más allá de los límites, sucede, vuelvo a caer en este estado de agonía eterna. Pero es la incompresión del umbral ¿Dónde es ficción y dónde realidad?



David, cada vez estás más lejos y es que ya no veo tu rostro. Talvez comienzo a despertar y por eso la impaciencia. ¿Cúan real eres en mis pesadillas? Qué si la verdad es que te has ido como yo creo que he soñado y la realidad de la cual me aferro es el sueño de que aún estás a mi lado?



Tu sombra se desvanece y no logro verte más que con los ojos cerrados.



Quisiera tener tus labios como la primera vez que los tuve.

Suerte

Es cierto que llegó abril con sueños de cuarto medio y la ilusión de la independencia. Es cierto que creímos renacer de entre las alturas de un verano oblicuo y poco coincidente para prosperar al unísono, pero llego el otoño para podrir manos y flores.

La putrefacción de girasoles, de todas formas, trajo nuevas flores y nuevas luces para nuestras vidas. Yo recuerdo tu luz con una sonrisa; aunque nuestra historia siempre nos trajo adversidades y pasiones, los imanes, aunque en polos opuestos, si son parte del recuerdo (de un recuerdo muy presente) Buena suerte. Pues fue suerte haberte encontrado.

miércoles, mayo 18

Desenfreno infantil

Recuerdas la inocencia de la precocidad morbosa en los besos de infante?



"me gustas" y el silencio.



Cada vez es más intenso y el tormento se carcome la angustia de la locuacidad precoz.




Quiero tus labios como la primera vez que los tuve.

Tóma(te)

Hay situaciones para decir que tal?
y otras que ahora nos dicen adiós.
El hasta pronto se interpone
y la alegoría del siempre, en estos momentos,
define.

Dime, y ahora que sigue?

martes, mayo 17

Parodia

Te acuerdas cuando todo era amable y divertido?

La sonrisa irónica, ahora, es lo único que nos podemos dar...

Cuando te vayas

Me moriré y tú nunca lo sabrás.

Andrés nació poeta

Andrés nació poeta