nunca te haces parte
tus acciones condicionan mi arte
y no te haces responsable
de quebrajarme las heridas ya sangrantes
el corazón moribundo del rechazo prudente
cruel y crudo en carne
yo te entregué lo que de mi era amor
para ti
y que lo guardaras
durmiera en tus brazos
acariciado de las cosquillas de tus pestañas
en un juego onírico
del desenfreno infantil
y juguetes en comunión
pero lo rechazaste
y no te haces responsable de sangrarme
el corazón
ese que nunca te entregué
con ojos y boca de primaria
listo para amarte
con hormonal juvenil
porque es justo de lo que no quieres
tomar parte,
poner de tu parte
en la construcción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Desintegre sus ideas en una cuota amena de sílabas ansiolíticas para incentivar la creación. No se asuste, la palabras no pican cuando se está drogado.