Ya no quedan dulces en el canasto.
(pero yo escondí algunos para ti, están enterrados)
(están enterrados en alguna parte, aunque no recuerdo donde...)
No tengo muy claro en que tiempo verbal quedamos de vernos...
Pero encontraré esos dulces antes de que la oración termine y que la cópula semántica haya dispuesto ese punto final (que sabemos que en realidad son puntos interminables que dictan esa dulce sentencia de que nunca nos separaremos...)
La distancia precisa; sólo alcanza mi mano.
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