lunes, agosto 30

¿Qué pasó, te comieron la lengua los ratones?

Resultó ser, de un 26 a 27 de agosto que la única imputada y con pena de cárcel fue la señorita (...)
La pena concedida por el juez fue de 144 horas y un día de indiferencia remitidas a arresto domiciliario por penas de amor.

El crimen, no aún esclarecido, ocurrió en vísperas del día sábado 27 de agosto, cuando la imputada celebraba su cumpleaños junto a sus amigos, madre y novio, (...)

(...), el novio, acusa a la imputada de tener casi, por no decir absolutamente toda, la culpa de las situaciones desagradables ocurridas en aquella celebración, con defensas aceptables y legítimas, pero sin dar cabida a la defensa de la imputada.

La imputada presenta nuevas pruebas para su defensa.

La imputada doblega en esas pruebas, por falta de argumentos y firmeza en la defensa.

La imputada se confiesa culpable, pero eso no la exonera de la pena concedida.


TIENE DERECHO A GUARDAR SILENCIO.

viernes, agosto 20

Fue culpa del Marqués de Sade

Me explicaron que la señora Font los sorprendió una noche mientras cogían en la casita. En la casa grande daban una fiesta en honor a un escritor español que acababa de llegar a México y en determinado momento de la fiesta la señora Font quiso presentarle a su hija mayor, es decir a María, y no la halló. Así que, del brazo del escritor español, salió en su busca. Cuando llegaron a la casita ésta estaba con las luces apagadas y desde el fondo sintieron un ruido como de golpes, golpes rítmicos y sonoros. La señora Font sin duda no pensó en lo que hacía (si hubiera reflexionado antes de actuar, dijo Moctezuma, se hubiera llevado al español de regreso a la fiesta y hubiera vuelto sola a averiguar qué ocurría en el cuarto de su hija), pero, bueno, ella no pensó en nada y encendió la luz. En el fondo de la casita descubrió, horrorizada, a María, vestida únicamente con una blusa, los pantalones bajados, chupándole la verga a Piel Divina mientras éste le propinaba palmadas en las nalgas y en el sexo.

—Palmadas muy fuertes —dijo Piel Divina—. Cuando encendieron la luz miré su culo y lo tenía enrojecido. La verdad es que me asusté.

—¿Pero por qué le pegabas? —dije con rabia y temiendo sonrojarme.

—Pues porque ella se lo había pedido, mi buen inocencio —dijo Pancho.


(...)


El resto de la historia era predecible. La mamá de María quiso decir algo pero no pudo. El español, que según Piel Divina empalideció visiblemente ante la visión del trasero levantado y oferente de María, la cogió del brazo con la solicitud que se emplea con los enfermos mentales y la arrastró otra vez hacia la fiesta. En el repentino silencio que de pronto se hizo en la casita Piel Divina los escuchó conversar en el patio, palabras rápidas, como si el cabrón gachupín caliente le estuviera proponiendo algo deshonesto a la pobre señora Font recostada en la fuente.

Pero luego sintió sus pasos alejarse en dirección a la casa grande y María le dijo que siguieran.

—Eso sí que no me lo puedo creer —dije yo.

—Lo juro por mi vieja —dijo Piel Divina.



Los detectives salvajes, Roberto Bolaño.

Eternidad

la vida se aleja
y se acercan las coincidencias de un mundo paralelo,
interconectado
intraconectado
extrapolarizado.

la vida se escapa mientras lloramos
mientras intentamos perdurar en una estrella
que no brilla
sin brisa ni brillo
brilla sin brillo
sin coraje, sin cobardía

ni agonía, la vida se espera
teje madejas de niñez en los recuerdos
y retorna en un poema antipoético
las melodías de un devenir pasajero

que llegó y se fue y corrió
y se fue y huyó y arranca y dispara
como un niño jugando a los soldaditos
soldaditos de plomo
jugando a la guerra
a la paz, a la guerra
a las coincidencias
a las terturlias de la abuela ana
juega a disparar contra los autos
contra los perros y los gatos
contra contra
contra el mundo
juega el niño y aún juega

hasta que deja de ser niño
y comienza a tejer madejas de un devenir
que no vendrá
porque nada viene, nada llega
todo retumba violentamente
ultraviolentamente

como ultratumba
y muere como una estrella que no brilla
una estrella que nunca fue estrella
porque olvidó jugar a ser niño
y se dedicó a jugar a la guerra.

lunes, agosto 16

La última canción

Aunque muchas veces estuvo en mi mente, sinceramente, nunca pensé en escribirte la última. Lo lamento más de lo que mi cuerpo puede soportar, cada vez que lo escucho en ese ir y venir de mi conciencia, me destruye el ánimo. No puedo negártelo, me cuesta hasta caminar. Si pudiera, me quedaría en cama dos semanas enteras, acostada bajo los residuos de ese universo que no será.
Pérdoname, yo también lo siento, pero esta vez si se acabó.
Y ahora te escribo la última y no es para decir adiós, es para que entiendas que no habrá un nos veremos, ni un hasta pronto, mucho menos dedicarte un nunca, estimo conveniente, pero ya no soporto más. Se dice adiós, así como en las películas cuando terminan, entonces no puedo decirte que habrán momentos sin ti, ni siquiera tendrás espacio para extrañarme, porque ya se ha acabado el rollo y la película se dió por aludida con la palabra fin.
En ella está escrita eso que fuimos y el universo no seremos nunca.

Ese universo que yo si escribí para ti.
Con todo ese rollo del sexo por primera vez, las escondidas de los padres, las salidas colegiales, el infantilismo, las peleas tontas, los ánimos exarcebantes, la practicidad de nuestra amistad, el entendimiento, pero el egoísmo...y ahora seré yo.

No puedo parar de escuchar la ultima canción de los bunkers. ¿Recuerdas?
Mientras escribo lágrimas en un devenir pasajero. Sé que podré levantarme otra vez, no sientas pena por mi, que yo no sentiré pena por nosotros. La vida también se acaba hoy. A mi se me está acabando hace días y no he sido capaz de decírtelo porque me rompe los ojos, me sangra la boca, de solo pensarlo. Pero ya ha sido suficiente y ya no soy feliz contigo. He tomado una seria decisión, cada vez más latente en mi.

No paro de escuchar la última, pero esta será de verdad, ahora sí que será de verdad.

Lo cual no significa que no te ame.



16/04/11

domingo, agosto 15

Mundo Mágico

Aunque son voces sacadas de contexto, en ningún momento yo paro de pensarte.

Yo te busco de forma inconstante en mis recuerdos, en mis alucinaciones análogas a sentimientos errados. Me vinculo con emociones casi efímeras que no alcanzo a tomar por más que quiera tocarlas. Quiero tenerte, pero sin tomarte, quiero encontrarte pero sin mirarte.

Fuimos un peligro público que consumió el manicomnio, amor. Porque es más común que tararee canciones malas y ejecute acordes inarmónicos a que construya situaciones que se sostengan por si solas y que no necesiten de una aprobación general, si ncaer en sofisma, argumento falaz o premisas insostenibles. Porque va más contigo que pintes en acuarela disuelta en aceite o con acrílicos con sabor a pimienta a que actues sobre las tablas del escenario sin cortarte las manos tras bambalinas, en los camarines pintados para enloquecer a los matices color blanco.

Hemos cambiado tanto, que me asusta. No sé que queda de nuestro mundo mágico aparte de los recuerdos en la cabeza tonta, aparte de los escritos en cada banca, árbol o parque por el que nos quisimos. Aparte de cada mundo que construimos, cerca de las calles anacrónicas, con la tiza de los murales, con la magia de nuestros encuentros, con los cristales sobre el asfalto y los cordones desabrochados de los zapatos perdidos. Aparte, de todo todo lo que fuimos. Porque yo cada vez que vuelvo a verte, siento la descompensación cerebral, la presión arterial energizante, activando la funcionalidad de mi sistema neurovegetativo y optando por amarte una vez más. No dejas de gustarme tanto tanto tanto como lo fue la primera vez, en el primer juego o la primera canción, ya hace un año...

Aunque tengo a quien querer, aunque queremos a otros más, aunque ya no hay motivo para encontrarse, lo buscamos igual.

Fuimos un peligro público que consumió el manicomnio, amor. Aún evocarte, son voces sacadas de contexto; requeriríamos de neurolépticos mágicos para encontrarnos de nuevo pero no es posible encontrarlos más que en la Tienda Mágica que aún yo no cierro Fue, el lugar donde nos conocimos. Aún se venden libros de cuentos de hadas y aviones de papel que rompen la ley de gravedad. Aunque poco importa; yo quiero que te vayas muy lejos, tan lejos que no puedas volver a encontrarme, tan sólo en la Tienda Mágica, sólo en tus sueños y recuerdos, rómpeme de tus ojos y remueve mi pestañeo de tu boca, incinera el latido de mi corazón en tus oídos y nuestras conversaciones que nos hacian elevarnos un mundo más allá de lo inusual y onírico.

Tý y yo, seremos, siempre.

sábado, agosto 7

Antisocial-club

solución de improviso de palabras a prueba de las crisis de pánico y las cefaleas incesantes cuando llega agosto que hace un año yo leía las tristezas por lou salomé y creía en la voluntad de poder en la que se configuraba el caos y la destrucción de los tormentos que nos invadieron con el comienzo del "juegas conmigo?" y las cartas con preguntas que nunca tuvieron respuesta más que pensamientos en la cima de las sensaciones que me permitían volar muy muy alto y subirme al cerro a encontrar a zaratustra entre las ramas y las piedrsa que caían a la ciudad de aquellos que llamábamos gente.

Dejé de creer en la vida y en la muerte, dejó de importarme la miseria de afuera, destruí para construir y no dejé de hacerlo pero la ausencia del silencio se quedó callada y dejé de escuchar, fue mucho para el egocentrismo de mis tímpanos y para los parlantes de amapola que se configuraban por las calles de Santiago cuando las ganas de ultraviolencia nos volvían agresivos, destruímos mundos y configuramos el espacio para volvernos invisibles para mover las piezas del ajedrez con el pensamiento para reirnos mientras mirábamos de afuera, de arriba, de afuera, por arriba y hacíamos girar la esfera de cristal.

Pasa y pasa y el congelamiento se tiró de bruces en el suelo y todo se mueve rápido otra vez en la cabeza, estoy atada de tierra y envuelta en barro pero mi mente está muy arriba y muy enferma, tanto tanto que la demencia invadió mis dolores de cabeza y me volví esquizofrénico de tanto mirar para afuera por la ventana; yo miro ahora desde afuera y vuelvo cuando quiero, es el orgullo de crear y destruir cuando todo y nada importa, el pantano es cosa de cobardes y a mi me gusta gritar fuerte, aunque se desconfigure mi mente y todo todo se vuelve muy rápido o aceleramos la anacronía cuando lo creemos preciso, nosotros lo configuramos en este mundo con nuestras propias leyes caóticas de poesía, música y encuentros de ese cosa que nos pasa cuando somos nosotros lo que conversámos de aquello que sólo nosotros entendemos.

Y las semifusas fueron protagonistas en la partitura de esos tiempos y volveré a escribir con ella entre mis manos pues no fue sólo un destello, fueron otros también los que configuraron la arritmia del compás, pulpos, alejandro, analogías y cachivaches.

Y pasa y pasa el tiempo y todo dado vuelta, los pies en la cabeza, las manos en las caderas, la cintura en la nariz y yo aún leo a werther pero también leo otras cosas y escucho tango cuando voy a tomarme un trago al antisocial-club que nos espera en buenos aires, parís y en todas partes

Andrés nació poeta

Andrés nació poeta