martes, junio 22

1 Paramar [intro]

"En unos años más, con Jorge lo hemos conversado, digamos que en 10 años más, va a haber un nuevo movimiento de Los Prisioneros, estoy seguro que, muchos niñitos de ahora, cuando tengan 18 años, 17, van a andar locos con Los Prisioneros, así como... van a andar rallados con sus discos y todo eso.

Yo creo que eso va a pasar más adelante"



Mis historias siempre nacen de una canción y Paramar cuenta con un lugar privilegiado al momento de nombrar historias por contar.
Talvez porque tiene miles de momentos claves, talvez porque constituye lo que los adultos llaman mi adolescencia. Yo pensaba, hace unos años, que jamás me dejarían de gustar Los Prisioneros, hablo de esa época bonita, en que uno no tiene más preocupaciones que no tener preocupaciones, en que todo era fácil porque nada era complicado, en que nadie pensaba nada porque no sabíamos pensar, en ese tiempo en que me di cuenta que me tenían propuesto comenzar a vivir. Entonces, aparecen Los Prisioneros en mi vida como un trampolín a la pubertad/adolescencia y me acompañan en los momentos difíciles, en las rabias contra lo establecido, en los llantos de no comprender donde uno está parado y porque las cosas son así y no de la forma en que serían más justas, más humanitarias, en las ansias gigantes de cambiar el mundo, de destrozar las reglas, de tomarse las calles, de gritarle y escupirle a todo el mundo, de ser y no dejar de ser porque a los demás no les gusta, en tomar fuerzas para ganarle a todo lo que te quiera destruir. Mi base, mi apoyo, mi fundamento, mi anclaje, mi impulso. Yo creí, entonces, que nunca me iban a dejar de gustar Los Prisioneros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desintegre sus ideas en una cuota amena de sílabas ansiolíticas para incentivar la creación. No se asuste, la palabras no pican cuando se está drogado.

Andrés nació poeta

Andrés nació poeta