Salí a la calle y me encontré con que el paraíso había sido destruído.
Me contaron que Dios había sido encarcelado y junto a él, la miseria e injusticia; que Manuel Gutierrez con su gente nos habían rescatado.
Salí corriendo, como todos, al lugar donde el sol iluminaba y busqué a Manuel para agradecerle. Pero no lo encontraba.
En el ambiente voces se escuchaban clamando: "¡Bienvenidos a la Emancipación!"
¿Terminaremos en un nuevo paraíso?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Desintegre sus ideas en una cuota amena de sílabas ansiolíticas para incentivar la creación. No se asuste, la palabras no pican cuando se está drogado.