domingo, agosto 23

Calle sin salida

Eran las 3 de la mañana. Él despertó, anhelando besos y caricias. Miró por la ventana. Tres autos con luces rojas alumbraban. Le preocupaba, en su frente, una cicatriz. Los vecinos estaban gritando; cientos de luces enfilaban frente a su casa. Y una luz alumbraba ese cuerpo maltratado que yacía en la cocina. Tres autos se enfilaban con luces de colores frente a su casa. De rodillas, comenzó a gritar que el no había hecho nada. Pero los ojos de ella no brillaban más, en ese callejón, en esa calle sin salida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desintegre sus ideas en una cuota amena de sílabas ansiolíticas para incentivar la creación. No se asuste, la palabras no pican cuando se está drogado.

Andrés nació poeta

Andrés nació poeta