viernes, diciembre 31

Corto circuito

Es cierto que él no sabe que es lo que se siente, acá. Nunca se lo digo y si abro la boca para contarlo, la cierro inmediatamente, prefiero besarlo.
Yo sé que tenemos un número, nuestro; sé que tenemos un par de patines para recordarnos; un pasaje a Valparaíso, una piedra, unos limones, una carta y tantas otras cosas. Pero la insatisfacición crónica, en él, siempre se hace latente. Son muchos, contigo, siempre. Y nunca sé si hay un nosotros.

Muchas veces no sé por quien lloro. Si por ti o por él. Aún te nombro en un pronombre cercano y debería olvidarlo. Se que "fuimos lo que fuimos" pero no creo que nos queden besos en la boca; aunque "aún me da miedo tenerte delante" ya tengo más que claro que ya se previno que para nuestros corazones esto está prohibido. Porque además yo quiero a alguien y mi cabeza está unida al espacio en el que él camina, se me olvidó mirar hacia otros sitios, a ti sólo te veo en mis sueños y ya no es tan seguido.

Pero a él a veces se le olvida quererme y eso me lleva a confusiones. Te recuerdo, por eso mismo, porque tú pasaste por algo parecido a lo que yo paso ahora, qué irónico, no? Un corazón cerrado, un amor limitado, una huída latente, un desplazo y por temor.

Y me cansa...

Un corto circuito y ya no habrá más...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desintegre sus ideas en una cuota amena de sílabas ansiolíticas para incentivar la creación. No se asuste, la palabras no pican cuando se está drogado.

Andrés nació poeta

Andrés nació poeta