Yo nunca le juré una gota de amor al amor.
Porque el amor me sacó los ojos y ahogó mis lágrimas.
Yo por eso, me vengué y le saqué las tripas.
Y me quedé sin manos.
Porque quedaron manchadas de sangre.
Y no pude tocar piano
porque el piano se manchó de sangre
y me di cuenta entonces, que el amor era más fuerte
que con el amor uno no gana
que uno pierde y llora
y sangra y muere.
Y comencé a apostar a la suerte
porque es "mejor sufrir acompañado que vivir feliz solo"
Pero también dejé de ser yo
y no me gustó dejarme perdida en los espantos.
Asi que volví a salvarme de la vida y me llevé a la muerte
La muerte que viva me dio una luz de medianoche.
Y comencé a jurarle al amor.
Y el amor me dió una canción que se ahogó en papel
papel de escritura y partituras de Yann Tiersen.
Y suena y suena en el fondo de las películas
las sensaciones que murieron esa vez que decidí
que el amor no era en vano, que las mentiras
que duelen y quiebran espíritus,
revientan en sueños y nubes muy altas.
Así comencé a cantar "if i fell" de The Beatles
y me enamoré de mi amarga voz,
una voz llena de espadas de esgrima medieval
y de legañas al despertar.
Cuando juramos sentir por otros,
nació un corazón que palpita.
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