Convencerse de que los espantos han abandonado el tiempo que hoy subyace entre las lágrimas ácidas que caen de las pupilas contraídas, entre los días desiertos, las noches vacías, los meses agotados y los Septiembres que no retornan, aunque el amor haya sido más fuerte que la verdad que nos componía.
De pronto, sin darnos cuenta, las luces se cayeron de bruces en el suelo, violentamente alguien intentó recojer los fantasmas, pero adormilados se quedaron entre las paredes de los barrios por los que cantamos.
Los Julios adyacentes a los espantos se redondearon en sonrisas que hicieron volver a jugar a los aviones de papel, a las maratónicas caminatas entre los árboles, los besos con pasiones desinhibidas, voluntades sin necesidades, sólo libertad de vivirnos en plenitud.
Pero los días también se cansan de los buenos amigos, no sólo el amor es el afectado.
Aunque los amores del tiempo se calman y los compañeros de besos se esconden hasta apagarse, quedan en la memoria con recuerdos que se olvidan y otras veces destellan en emociones dispares, que contradicen un poco los sentimientos, las miradas y las extrañanzas.
No es suficiente extrañar porque ya ni siquiera me acuerdo de como hacer eso. Se me olvidaron las sensaciones, quedaron enterradas bajo bancas y árboles; se me olvidaron los recuerdos, se me cayeron cuando desabroché mis zapatos; se me olvidaron las palabras, eso fue cuando se acabó la tinta del lapiz con el que les escribía.
Ahora el descanso se vuelve imperio.
Dejar de pensar en las sensaciones olvidadas que provocan vacio en el esplendor de la noche; dejar de sentir el espacio entre las sílabas de las palabras; dejar de recordar los cuerpos de quienes se convirtieron en fantasmas de papel; dejar todo, el corazón es combustión.
Ahora el descanso se convierte rey.
Su absolutismo define los tiempos del siguiente compás.
Por eso camino sola cuando mis ojos se nublan frente a los fantasmas; la soledad es la mejor amiga del descanso.
Descansar del amor, de los besos, las caricias y todo eso por lo que la pasión envolvió tantos sabores en un año de espantos y sonrisas. Y el paralelismo de los buenos amigos y el calor del primer amor femenino; el amar a una mujer intensamente y vivir alimentada de magia en una relación con belleza entre las manos; el morir por un amor atormentado y subsanarse bajo las caricias de un hombre con bigotes en su sonrisa y juegos escondidos bajo el antifaz; que me hicieron llorar tanto, me hicieron reir tanto.
Ahora la soledad se vuelve imperio...
El descanso es el rey del espacio.
De pronto, sin darnos cuenta, las luces se cayeron de bruces en el suelo, violentamente alguien intentó recojer los fantasmas, pero adormilados se quedaron entre las paredes de los barrios por los que cantamos.
Los Julios adyacentes a los espantos se redondearon en sonrisas que hicieron volver a jugar a los aviones de papel, a las maratónicas caminatas entre los árboles, los besos con pasiones desinhibidas, voluntades sin necesidades, sólo libertad de vivirnos en plenitud.
Pero los días también se cansan de los buenos amigos, no sólo el amor es el afectado.
Aunque los amores del tiempo se calman y los compañeros de besos se esconden hasta apagarse, quedan en la memoria con recuerdos que se olvidan y otras veces destellan en emociones dispares, que contradicen un poco los sentimientos, las miradas y las extrañanzas.
No es suficiente extrañar porque ya ni siquiera me acuerdo de como hacer eso. Se me olvidaron las sensaciones, quedaron enterradas bajo bancas y árboles; se me olvidaron los recuerdos, se me cayeron cuando desabroché mis zapatos; se me olvidaron las palabras, eso fue cuando se acabó la tinta del lapiz con el que les escribía.
Ahora el descanso se vuelve imperio.
Dejar de pensar en las sensaciones olvidadas que provocan vacio en el esplendor de la noche; dejar de sentir el espacio entre las sílabas de las palabras; dejar de recordar los cuerpos de quienes se convirtieron en fantasmas de papel; dejar todo, el corazón es combustión.
Ahora el descanso se convierte rey.
Su absolutismo define los tiempos del siguiente compás.
Por eso camino sola cuando mis ojos se nublan frente a los fantasmas; la soledad es la mejor amiga del descanso.
Descansar del amor, de los besos, las caricias y todo eso por lo que la pasión envolvió tantos sabores en un año de espantos y sonrisas. Y el paralelismo de los buenos amigos y el calor del primer amor femenino; el amar a una mujer intensamente y vivir alimentada de magia en una relación con belleza entre las manos; el morir por un amor atormentado y subsanarse bajo las caricias de un hombre con bigotes en su sonrisa y juegos escondidos bajo el antifaz; que me hicieron llorar tanto, me hicieron reir tanto.
Ahora la soledad se vuelve imperio...
El descanso es el rey del espacio.
Tienes un libro para hablar en Aleman, una estrella que te produce alergia, una cadena con una "C" de CAMINA, una cristaleria donde no venden cristales, LYNCH'S, ya es casi un año de un beso nervioso en parque balmaceda y me pregunto... ¿sigues mojandote bajo la lluvia en el cemento frio y sin paraguas?
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