sábado, septiembre 25

Tú dices adiós cuando yo digo hola

Había una vez un pajarito amarillo que se posaba en los árboles de un parque muy frondoso y bonito. Había también, una niña color chantilly, que vestía un vestido rojo y que recorría el parque donde se posaba el pajarito amarillo. Un día la niña, se encontró al pajarito. Fue un reconocimiento recíproco y un interés colectivo el que los incitó a jugar juntos. Fue algo, aunque imprevisto, bastante peculiar y divertido.

Jugaron poco, jugaron rápido, jugaron juntos, jugaron mucho.

Pero un día el pajarito optó por llevarse la sonrisa que le había regalado a la niña y decidió dejarla. Porque así el lo estimaba conveniente. Aún así, cada vez que la niña veía al pajarito posado en un árbol, destellaba una sonrisa en su rostro y compartían nuevamente los juegos que alguna vez los hicieron volar por el parque. Pero el pajarito se dedicó a esperar que la niña apareceriera; dejó de ir en busca de ella. El pajarito se acomodó en las ramas de los arboles y se olvidó de mirar a la niña que lo observaba siempre. Ella optó por subirse a los árboles también, para encontrarse con el pajarito, pero el pajarito de a poco, sugestionó a la niña con sus estados anímicos, invitándola a jugar cuando se sentía solo y olvidándose de ella cuando no necesitaba más.

Y la niña, hoy, ya se cansó.

No seguirá buscando fantasmas.
Se cansó de decir hola cuando el pajarito le decía adiós.
Se cansó de decir vamos, cuando el pajarito le decía stop.
Se cansó de decir sí, cuando el pajarito lo único que hizo fue decir no.

Nosé que tiene la niña de vestido rojo:
talvez tiene algo en los ojos?
un destello equívoco en las pupilas?
hay algo en su cuerpo que esté mal?
fueron las uñas malgastadas de escavar escremento?
fueron las canciones sin terminar?


Ella se dijo que no querría al pajarito si este hería su orgullo como antes lo habían hecho.
Que no querría al pajarito si este hacía doler su corazón.

Y hoy, llégo ese día.


No habrán más aviones de papel que ronden en su cabeza. No pensará más en él. Ahora recorrerá otros parques. Prefiere pensar en los niños de la esquina jugando con bolitas, en la abuelita de Luis comiendo chocolate, en las películas de acción, en los libros de aventuras, ella eso es lo que prefiere y eso buscará.

No es culpa de ella que el pajarito no distinga tonos rojos y sólo se quede con los azules y morados.


I found that love was more than just holding hands.

If I trust in you, oh please, don´t run and hide.
If I love you too, oh please, don´t hurt my pride like her.

´Cause I couldn´t stand the pain, and I would be sad if
our new love was in vain.

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Andrés nació poeta

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