el infantilismo se consumió en el humo del cigarro.
las raíces de la tierra se perdieron en los aviones de papel sobre los árboles.
a veces, cuando cae la lluvia, los ojos se opacan de blanco,
y los niños, que felices se alejan del enjambre de sangre,
revolotean en los charcos de barro.
yo no quise convertirme en estrella, pero perduré en un destello de arena
yo no quise convencerse de drogas, pero la lluvia se me fue de entre las manos
a veces, se quiso molestar el tabaco de papel sobre los dedos,
cuando las marcas de fuego quedaron en la ropa
a veces, aunque no supimos cuando,
las gotas de sangre se impregnaron en la vista
y los niños se opacaron de blanco
aunque el celofán envolvió el silencio,
aunque el celofán llevó el mar a las estrellas y la arena cayó de arriba a abajo
o de abajo a arriba
y la sonrisa quedó en el aire, cuando llenaste de tiza las calles
y la sonrisa, quedó en mi boca cuando llenaste los matices de palabras
el vómito se convirtió en arena;
el niño dejó de llorar
porque el infantilismo se les fue en el humo del cigarro
cata que bonito eso aunque el celofán envolvió el silencio
ResponderEliminary qué triste
besos :3